Monumento Histórico

Hace 200 años se iniciaba la construcción de la Iglesia Nuestra Señora del Pilar

El 21 de agosto de 1821 comenzaron los trabajos. Fue el símbolo de la mudanza del pueblo a su nuevo asentamiento. El edificio se terminó recién un siglo más tarde.
sábado, 21 de agosto de 2021 · 08:13

El 21 de agosto de 1821 no fue un día más para los habitantes de Pilar, ese pueblo incipiente alejado de las luces de la Capital: tras más de dos décadas de insistencia, hace 200 años se iniciaba la construcción de la Iglesia Nuestra Señora del Pilar.

Aquel día, el arquitecto José Villa dirigió los inicios de la obra, ante la atenta mirada del cura párroco de ese entonces, el Padre José Vicente Arraga.

La propietaria de los terrenos era Josefa Pérez de la Rosa, vecina del pueblo y bisnieta de Marías Cabezas, precisamente quien había donado las tierras para aquella primera capilla junto al Río Luján, en el siglo XVIII.

Otro de los mentores fundamentales para la construcción del templo fue Lorenzo López (quien fuera alcalde, además de héroe de la Batalla de Perdriel durante las invasiones inglesas): el prócer local aportó 1.000 pesos de su propio peculio, más allá de los 10 mil pesos fuertes que se pidieron al Estado nacional. A su vez, López donó los terrenos circundantes a la actual iglesia, parcela que constaba de 6 manzanas de frente por 9 de fondo. Por si fuera poco, donó todas las herramientas y materiales adquiridos para la construcción del edificio.

Tenacidad
Mucho habían tenido de insistir los pilarenses para poder concretar la mudanza del pueblo y, por consiguiente, la construcción de una nueva parroquia.

El 8 de octubre de 1797, una comisión de vecinos se reunió para tratar el trasladarse a una zona más elevada, ya que el poblado original era un bajío pantanoso e inundable por su cercanía con el río Luján.

Después de varios trámites, el 11 de junio de 1803, el virrey Domingo de Basabilbaso aprobó la construcción de la nueva iglesia, de acuerdo con el dictamen de la Junta de Hacienda, pasando la correspondiente ordenanza al alcalde para que se demarque el lugar en el que se habrían de instalar el templo, la sacristía, el cementerio (donde hoy está el Banco Provincia), la casa parroquial, la plaza y el resto de los edificios del pueblo.

Sin embargo, los trámites sufrieron demoras, lo que motivó más de un cruce entre los pobladores y los funcionarios que debían encargarse de acelerar las tareas de mudanza. En este sentido, uno de los que desde un principio abrazó la causa del traslado fue el cura Francisco De Paula Castañeda, personaje de la época famoso por su ausencia de pelos en la lengua… Incluso, el sacerdote propuso que Pilar pasara a la llamarse Nueva Buenos Aires, algo que estuvo muy cerca de ocurrir.

Vaivenes
Pero, luego de un comienzo promisorio, a partir de 1830 los trabajos comenzaron a discontinuarse por falta de presupuesto. Con varias interrupciones, entre ese año y 1855 se ejecutaron la nave principal y los pisos superiores. Hasta entonces, la Iglesia Nuestra Señora del Pilar contaba con una sola torre.

Por ese entonces, una inspección detectó la existencia de varias rajaduras, algunas partes asentadas en barro, otras con cal, e irregularidades en cimientos y bóvedas. Finalmente, en 1855 y bajo la dirección del arquitecto Roque Petrochi se retomó la obra, que fue bendecida e inaugurada el 12 de octubre de 1856.

Recién el 24 de diciembre de ese año, por un nuevo retraso, se llevó a cabo la misa de apertura, en la que se entregaron las estampitas recordatorias.

No obstante, Lorenzo López no logró ver el templo terminado, ni siquiera en su primera etapa: quien fuera uno de los principales benefactores de la obra murió el 23 de julio de 1836, a los 60 años, en la Ciudad de Buenos Aires.

Sus restos descansan en el cementerio de la Recoleta, aunque jamás se olvidó de Pilar: en su testamento dejó bien en claro que “los tirantes, alfajías y demás maderas que se hallan en mi casa cochera, como todos los útiles de albañilería con que se trabajó la iglesia nueva del Pilar y que están en la casa de dicho pueblo, comprada también para la iglesia, son pertenecientes a la fábrica de ésta, porqué he comprado todo con este fin como fundador de dicho templo”.

Terminada
Se cumplen hoy 200 años del comienzo de la construcción de uno de los edificios más emblemáticos de la zona, lugar que con los años fue sumando diversos tesoros, como el vía crucis, el altar, el Cristo y el órgano, todas ellas piezas invaluables.

Pero la Iglesia Nuestra Señora del Pilar recién terminó de ser construida en 1921, es decir, un siglo más tarde de la colocación de la piedra fundamental. La construcción fue presidida por Ángel Alonso Reyes.

Fue en ese año que se construyó una nueva torre (la de la derecha, mirando desde el interior hacia afuera), dándole un nuevo toque de barroco italiano, obra del presbítero salesiano y arquitecto Ernesto Vespigniani.

Monumento Histórico Nacional desde 1994, la parroquia local recibe desde hoy mismo trabajos de restauración que la pondrán en valor como lo que es: un icono de Pilar desde hace ya dos siglos. 

 

El dato
La propietaria de los terrenos era Josefa Pérez de la Rosa, bisnieta de Marías Cabezas. Otro de los mentores fundamentales fue Lorenzo López, quien aportó 1.000 pesos de su propio peculio y donó los terrenos circundantes.

1856
fue el año en el que se realizó la primera misa (el 24 de diciembre), es decir, recién 35 años más tarde del comienzo de la obra.

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Comentarios

21/8/2021 | 09:02
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Que necesarias que son estas notas! Gracias