Eco en Pilar

Día Internacional de los Bosques

Una jornada para reflexionar sobre la importancia de este ecosistema para el medio ambiente.
domingo, 21 de marzo de 2021 · 10:23

La Asamblea General de la ONU aprobó en diciembre de 2012 una resolución en la que declaró el 21 de marzo como el Día Internacional de los Bosques, siendo 2013 el primer año en celebrarlo oficialmente. Pero existían precedentes. El Día Internacional de los Bosques o Día Forestal Mundial fue una recomendación del Congreso Forestal Mundial que se celebró en Roma en 1969, y que fue aceptada por la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) en 1971.

La fecha se eligió porque coincide con la entrada de la primavera en el hemisferio boreal y con la del otoño en el austral.

Mediante su celebración se rinde homenaje a la importancia de todos los tipos de bosques y se intenta generar conciencia de la importancia de cuidar y preservar todas las áreas forestales del planeta y con ello la supervivencia de todas las especies.

Con esta celebración anual, el Foro de las Naciones Unidas para los Bosques, la FAO y la Asociación de Colaboración en materia de Bosques, buscan mayor participación de todos los países en crear programas y campañas para la preservación, cuidado y protección de los bosques y su biodiversidad.

Desde el inicio de la historia, el hombre ha utilizado los recursos de la naturaleza como un servicio gratuito e infinito, pero no es así. Y la pandemia de Covid-19 nos hizo comprender que, durante mucho tiempo, dimos por descontado el ambiente que nos rodea.  Actualmente, de hecho, la mayoría de las enfermedades infecciosas son causadas por la transferencia de agentes patógenos desde los animales al hombre, un pasaje que se verifica cuando el ambiente natural, como los bosques, es dañado.

La desforestación de los bosques ha ocasionado un daño irreparable a nuestro planeta. Una práctica que, durante años, el ser humano ha utilizado para beneficiarse, pero que, a la larga, ha sido una de las causantes del cambio climático.

Otra de las terribles consecuencias, es la pérdida acelerada de toda la biodiversidad tanto de plantas como de animales, que cada día se extinguen, debido a la tala y quema de los bosques.

Se trata de un daño enorme, como subraya la ONU, si se observa que los árboles mejoran nuestra salud en muchos modos que no siempre son visibles: contribuyen a reforzar el sistema inmunológico; bajan la presión sanguínea, depuran el aire refrescando el clima y proveen muchos productos medicinales. El 25% de los fármacos utilizados en los países desarrollados se producen en base a hierbas, mientras que en los que están en vías de desarrollo el porcentaje se eleva al 80%.

Los bosques proveen también la materia prima para productos sanitarios esenciales, como papel higiénico, toallas de papel, textiles y etanol para desinfectantes.
También las mascarillas y equipos protectores que usan los operadores sanitarios durante esta pandemia están elaborados en base a productos forestales, como la pulpa de madera y la fibra de celulosa soluble.

Por lo tanto, es evidente que es un objetivo importante revitalizar la salud de los bosques para mitigar los cambios climáticos, salvaguardar la biodiversidad y crear nuevos puestos de trabajo. "Al plantar nuevos árboles, reactivando los bosques, podemos apoyar un enfoque integrado y saludable para las personas, las especies y el planeta", afirma la ONU.

Lo más probable, es que muchas personas desconozcan cual es el valor que tienen los bosques en las actividades que el hombre desarrolla cada día. Este importante recurso natural, está presente en casi todos nuestros hábitos de vida. Lo que ocurre con ellos es que guardan secretos que nosotros no sabemos descubrir.

Los bosques hacen más por nosotros de lo que creemos. Alrededor de 1.600 millones de personas dependen directamente de los bosques para sobrevivir, proporcionándoles alimento, energía, medicina y abrigo.  Pese a todos estos beneficios ecológicos, económicos y sociales que brindan, la deforestación continúa avanzando a pasos agigantados, de unos 13 millones de hectáreas al año.

Sabemos que los bosques representan el pulmón de toda la Tierra. Actualmente, comprende un tercio de la superficie terrestre, repartidas en millones de extensiones por todo el mundo y hay una gran cantidad de ellos que se encuentran protegidos y que han sido declarados Patrimonio de la Humanidad.

En ellos, viven una gran variedad de especies vegetales y animales, que forman parte del equilibrio natural de todo el ecosistema que habita la Tierra.

En la Argentina, se perdieron 172.639 hectáreas de bosque nativo, lo que equivale a casi 9 veces el tamaño de la Ciudad de Buenos Aires.

En un contexto donde los incendios forestales son alarmantes, la correcta implementación de la Ley de Bosques es una necesidad urgente e ineludible. Frenar los desmontes, establecer la figura de delito penal para los responsables. Asignar los recursos financieros correspondientes y ejecutarlos eficiente y transparentemente debe ser la prioridad. A esta realidad, se suma la deforestación impulsada por el avance de la frontera agropecuaria, el negocio forestal ilegal y el gran negociado inmobiliario.

En estos últimos años se ha recurrido a los incendios intencionales para burlar la Ley de Bosques y además de la pérdida acelerada de bosques nativos, aquellos que quedan en pie sufren un proceso continuo de degradación.

 

La importancia de la restauración forestal

El tema de la jornada en 2021 es “Restauración forestal: un camino a la recuperación y el bienestar”. La ONU detalla en su sitio web que “la pérdida y la degradación de los bosques genera grandes cantidades de gases que provocan el calentamiento del clima”. Por lo tanto, su restauración y su gestión sostenible ayudan a afrontar la doble crisis: del clima y de la biodiversidad.  Además, estas actividades generan bienes y servicios necesarios para el desarrollo sostenible.

El próximo 5 de junio se lanzará oficialmente el Decenio de la ONU sobre la Restauración de los Ecosistemas (2021-2030), que supone un llamamiento global para proteger y recuperar el medio ambiente.

Es necesario y urgente frenar la deforestación acelerada que sufren los bosques y, paralelamente, se debe realizar una restauración y gestión sostenible de los mismos. Solo de este modo podremos afrontar la doble crisis que afrontamos. Tenemos motivos de esperanza.

Aprovechemos esta fecha para comenzar a pensar en verde. En otras palabras, aprender a cuidar, valorar y proteger los bosques es un esfuerzo y una decisión que debemos asumir con responsabilidad, para que tengamos la posibilidad de vivir en un mundo más sano y mucho más sostenible.

Como pilarenses son muchos las contribuciones que de manera individual y colectiva podemos brindar, para que la biodiversidad de la Tierra no se extinga y seguir disfrutando en los años venideros del llamado pulmón del mundo.

Pongamos en práctica algunas:

  • Empezar a reciclar: Es una manera bastante ecológica, reutilizando materiales como papel, cartón plástico, aluminio, entre otros.
  • Evitar el cigarrillo: Un agente altamente contaminante para la Tierra, debido a la cantidad de monóxido de carbono, cianuro y cianuro que se libera a la atmósfera.
  • Evitar encender hogueras y fogatas: Una práctica habitual entre las personas, pero que causa un terrible daño al medio ambiente.
  • Sembrar plantas o árboles: Lo puedes hacer en cualquier espacio de tu hogar o jardín y así estarás contribuyendo al equilibrio del planeta.

   

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