historia de vida

La larga búsqueda de una mujer para hallar a su madre biológica

Andrea Viviana Alderete tiene 46 años. Nació en Pilar pero fue criada por una familia adoptiva en Castelar. Tras el fallecimiento de sus padres adoptivos, busca a su verdadera mamá.
sábado, 13 de febrero de 2021 · 11:27

Andrea Viviana Alderete nació el 24 de enero de 1975, en el Hospital de Pilar. De acuerdo a lo que pudo investigar, su madre tendría 14 o 15 años cuando dio a luz y, por presiones de quien sería su abuela biológica, fue entregada a una familia adoptiva. Con ellos se mudó a Castelar.

Hoy, ya con 46 años, ella busca encontrar a su madre biológica. “Yo siempre quise saber mi identidad, pero por las dificultades fui desistiendo. Pero ahora que mis padres fallecieron, y que estoy sola con mi hijo, la necesidad afloró otra vez”, le comentó a El Diario.

A los 12 años supo que era adoptada. Se lo había dicho una amiga, y cuando les preguntó a sus padres, estos lo negaron. “Pero yo ahí me di cuenta, porque soy morocha y mis papás son blancos de piel. Pero como tenía una tía morocha, hasta ese momento no presté atención”.

Ya con 16 o 17 años, su madre adoptiva se sometió a una operación del corazón, algo que no resistiría. Antes de ese tratamiento, ella le reveló a Andrea que había visto a su madre biológica en "Gente que busca gente", aquel programa que se emitía por la pantalla de América TV. “Es igual a vos, pero con 10 años más”, le dijo. Y antes de fallecer, le indicó que le preguntara a su padre. “Pero solo me dijo que mi mamá biológica era muy pobre y que él fue al Registro Civil y me anotó a su nombre. Yo figuro como hija legal de ellos. Y de mi padre biológico no sé nada”.

Andrea los buscó desde entonces, publicando en grupos de Facebook como “Donde estás”, y contactándose con las Abuelas de la Plaza de Mayo. El gran avance se dio cuando supo que en el Registro Civil de Pilar estaba el certificado del Hospital Juan C. Sanguinetti; un documento en el que podría figurar el nombre de su madre biológica. Como en ese momento nadie atendió sus llamadas, fue hasta Pilar dos veces. Pero al ser un viaje largo y al no tener vehículo, siempre llegaba después de las 12, cuando el Registro ya estaba cerrado. Después de un tiempo, desistió.

Con el fallecimiento de su padre en agosto del año pasado, Andrea reanudó la búsqueda. “Mis papás adoptivos fueron muy buenos conmigo. No pude tener mejores padres. Por eso antes buscaba a mi familia biológica con discreción, porque no sentía que estuviera siendo justa con ellos”. Este año se animó a difundir su historia una vez más.

Por eso, en estos días la mujer publica en grupos de búsqueda de identidad en Facebook, con la esperanza de que alguien sepa algo, para, al fin, conectarse con sus orígenes.

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