SOY MANO

Cámara Baja

Por Víctor Koprivsek
domingo, 27 de septiembre de 2020 · 08:12

 


¿De qué sirve pensar una cosa y hacer otra? ¿De qué sirve?
La vida en este mundo es confusión de espíritu, lucha.
Por momentos podés sentir el brillo que emana de tu corazón y se refleja en todos los rostros que miran. Y en otros momentos simplemente te apagás.
Un día, toda la fuerza te acompaña en una acción concreta, decidida y extraordinaria. Y al otro día, tenés que hacer un esfuerzo enorme para, apenas, poder levantarte de tu cama.
Fuerzas sobrenaturales nos aplastan como insectos. Virus circular enciende alarmas que apagan ecos. Pero decime ¿acaso no ves el sol saliendo desde el recuerdo de un beso?
La hora del renunciamiento puede llegar a ser la hora más alta del camino, pero la hora de la resistencia, al derrumbe, a no dejar que se apague la llama, esa hora en que acontece una vez más el ímpetu que levanta tu frente, que endereza tu cuerpo, que renueva tu espíritu y susurra en tu oído el clamor que te ordena seguir de pie luchando por tus sueños; esa hora, la hora de resistir, es por sobre toda hora.
Cuando la luna se eleva hasta la altura máxima de la noche y brilla con todo su esplendor, es cuando más cerca está de Dios.
Y acá estamos nosotros, en este mundo, en este tiempo, en este país y en esta ciudad.
Nosotros.
Los manipulados, extorsionados, agotadas, hartas, traicionados, hastiados, estresadas, endeudados, comercializadas, enojadas, humilladas. 
No lo digo yo, lo expresa Jorgelina Fares, en un pequeño video donde comparte un fragmento de La María Cochina tratada en Libre Comercio, de Cristian Soto. Cosas del canal de Youtuve de Rozza Orzzuza.
A veces nosotros hacemos los libros, los países... y otras veces, los libros nos hacen a nosotros.
 

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