LUGARES

Un sitio lleno de historia que combina naturaleza y joyas arquitectónicas

El Cenáculo – La Montonera nació como lugar de vacaciones para los seminaristas. Suele albergar a los obispos de todo el país y ofrece la posibilidad de hospedarse en un ambiente único.
domingo, 2 de agosto de 2020 · 00:00

El Cenáculo – La Montonera debe ser uno de los lugares más increíbles de Pilar. Son 200 hectáreas que limitan con el Río Luján y nació como lugar de vacaciones para los seminaristas. Perteneciente al Arzobispado de Buenos Aires, dos veces al año alberga a los obispos de todo el país.
Cuenta la historia que Pancho Ramirez y su montonera se alojaron en el lugar cuando llegaron a esta zona para firmar el Tratado del Pilar, en 1820. Además, muestra un edificio que data del año 1880, emplazado en un parque de centenaria arboleda, rodeado a su vez, de 200 hectáreas de campo. Cuenta con pileta, canchas de fútbol y vóley y frontones de paleta.
Actualmente funciona también como una opción para alojarse con todos los servicios y comodidades, con capacidad de hasta 180 personas alojadas en habitaciones individuales con baño privado. Cuenta con una sala para 90 personas y otras doce de diferentes capacidades. El auditorio posee 220 butacas y sala de traducción.

Rica historia
Hace más de 70 años el Arzobispado de Buenos Aires adquirió La Montonera. El nombre proviene del “Paso de la Montonera”, ubicado sobre el Río Luján, que hace de límite natural del predio, y que figuraba ya en mapas muy antiguos. El casco de la estancia con su casa principal y construcciones auxiliares se conservan hoy en buen estado.
Según las crónicas, en esta zona acampó Ramírez, gobernador de Entre Ríos, cuando en 1820 se firmó el Tratado del Pilar. En efecto, el encuentro entre el supremo, con Estanislao López de Santa Fe y Manuel Sarratea de Buenos Aires, se produjo en la primitiva capilla del pueblo de Pilar ubicada, en ese entonces, del otro lado del Río Luján a escasos metros al sur del límite de La Montonera, en la zona que hoy se conoce como Pilar Viejo.
Otro dato histórico digno de mencionar es aquél ocurrido en 1671 cuando pasó por estas tierras la peregrinación que llevó la imagen original de la Virgen de Luján desde su primitiva capilla, ubicada en El Lugar del Milagro, (hoy en Zelaya), hasta la estancia Doña Ana de Matos, (hoy Santuario Nacional de Luján).
En 1850 eran propietarios de La Montonera don Lorenzo Basabe y su esposa María Melo. El 15 de octubre de 1918 Manuel Basabe, uno de los hijos del matrimonio, toma posesión de las tierras que su madre le deja como herencia. Manuel muere soltero en 1925. Lo heredan sus hermanos Luis Lorenzo, Juana Feliza y María Enriqueta. Ese mismo año sacan a remate público el establecimiento en tres lotes diferentes. La parcela con el casco tuvo el derecho de conservar el nombre original y fue adquirida por Juan Ángel López.
En diciembre de 1938, el arzobispo de Buenos Aires, cardenal Santiago Luis Copello, le compra a López la estancia a fin de instalar un lugar de vacaciones para los seminaristas de la arquidiócesis. El casco principal fue restaurado hace unos años y se utiliza como casa de descanso para el clero porteño.
También se conserva hasta hoy el molino-mirador, el palomar, la faisanera, tanques, casas y garages de antigua hechura, que como el casco, se levantaron hacia 1880.
La señora Filomena Devoto de Devoto, a la memoria de su esposo José, hizo una generosa donación que permitió financiar las obras del edificio que el mismo Cardenal Copello inauguró y bendijo, en nombre del Papa Pío XII, el 14 de enero de 1941. Se lo denominó “Casa de Vacaciones Hogar San José de La Montonera”.
La construcción, obra del arquitecto Carlos C. Massa, es de líneas sencillas y sus ambientes son amplios y austeros. Tiene dos plantas en forma de E y en el centro la capilla, puesta bajo la advocación de San José. El ala izquierda pertenecía al seminario menor y el ala derecha, al mayor. Originalmente la casa poseía grandes dormitorios comunitarios que permitían alojar hasta 400 personas.
En octubre de 1941 se añadieron las galerías para los patios centrales, un magnifico Vía Crucis al aire libre, una estatua del Sagrado Corazón y otra de San José con el Niño Jesús. Asimismo en camino al río se irguió un mural dedicado al Milagro de la Virgen de Luján.
El Cenáculo – La Montonera se encuentra en el kilómetro 60 de la Ruta 8, frente a la entrada por Calle 9 del Parque Industrial de Pilar.

*publicado en visitapilar.com.ar


 

La mano del papa Francisco 
A partir de 1970 se empezó a utilizar como lugar para retiros espirituales. Durante dos años estuvo a cargo de las religiosas venidas de Estados Unidos. Pocos años después comenzó a ser conocida como Casa de Retiros El Cenáculo. Desde septiembre de 1993 la conducción de la casa está a cargo del Arzobispado de Buenos Aires a través de personal laico.
En 2004, por iniciativa del entonces cardenal Jorge Mario Bergoglio, hoy Papa Francisco, se hizo una ampliación y remodelación del edificio, obra del arquitecto Reinaldo Sturm.
 

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