El clima agradable, sumado al feriado “extra large” –con puente lunes y martes-, hacía presagiar que la autopista Panamericana iba a tener un fin de semana agitado.
El clima agradable, sumado al feriado “extra large” –con puente lunes y martes-, hacía presagiar que la autopista Panamericana iba a tener un fin de semana agitado.
La profecía se cumplió: en la mañana y las primeras horas del sábado, la traza se vio colapsada. Las peores demoras se dieron mano a CABA, debido a que el flujo de conductores que poblaron la ruta –muchos de ellos hacia destinos turísticos- se vio empeorado por el comienzo de obras a la altura del Camino del Buen Aires, lo que produjo demoras de varios kilómetros.
Un panorama similar se vio en la mano a Pilar, todo un presagio de lo que será la temporada, con el distrito confirmado como destino turístico y esperando una gran afluencia de público.
