OTRA CARA DE LA CRISIS

Medidores prepagos, la polémica propuesta de Edenor en barrios pobres

Promueven su uso en La Lata, de Villa Rosa. Buscan que las familias ''tengan un consumo eléctrico acorde a su capacidad de pago''.

Medidores prepagos, la polémica propuesta de Edenor en barrios pobres

CONSUMO. Los promotores de Edenor explican a los usuarios cómo usar los artefactos para consumir menos.

La distribuidora eléctrica Edenor lanzó una campaña para difundir, entre los usuarios de menores recursos, el uso de los medidores prepagos. Se trata de una tecnología que permite cortar o habilitar el servicio eléctrico según la capacidad de pago de los vecinos.
Aunque este tipo de medidores ya se vienen colocando, ahora la empresa salió a comunicarlo para anticiparse a la polémica, sobre todo en tiempos de crisis y de tarifazos.
Un comunicado difundido por Edenor -que lo replicó en sus redes sociales-,  la empresa cuenta para esta campaña con la colaboración de la Fundación Pro Vivienda. El proyecto, al que denominan “de inclusión eléctrica”, se está aplicando por estos días en el barrio La Lata, de Villa Rosa.
Según plantean, el “objetivo es posibilitar el acceso a una energía segura, sostenible y moderna en sectores con ingresos no regulares o en situación de vulnerabilidad”.
Así, quienes tengan ingresos no regulares -los que viven de changas, por caso- podrán acceder al servicio solo cuando su ingreso lo permita. Los apuntados por la campaña son quienes no pueden pagar la factura plena del servicio, que sufrió aumentos superiores al 3.000% desde 2015.
“En esta prueba, se visita a todas las familias del barrio haciendo hincapié en aquellas que presentan alguna irregularidad, ya sea por inconvenientes con el pago de sus facturas, por tener una conexión clandestina, por inconvenientes en su medidor, entre otros”, explica Edenor.
“La acción consiste en regularizar a los clientes mediante la instalación de medidores autoadministrados MIDE y, con la visita de capacitadores, instruirlos para tener un consumo de electricidad accesible y acorde con su capacidad de pago, sin resignar calidad de vida”, agrega.
Es la parte que les toca a los voluntarios de la fundación, que brindan “consejos sobre el ahorro energético, asesoramiento sobre que artefactos son más eficientes y cuáles son los hábitos correctos que se deben llevar a cabo para lograr un ahorro en el consumo eléctrico”.
“El cliente decide el monto que quiere cargar en el medidor y con esto así controlar sus consumos en tiempo real”, dice. Claro que cuando el cliente no puede hacer una carga, se quedará sin servicio.

Larga data
En una nota reciente con el diario Página 12, Claudio Boada, de la Unión de Usuarios y Consumidores, advirtió que tanto Edenor como Edesur llevaban más de 15 años tratando de avanzar con este sistema en el Conurbano. Incluso, en 2004 hubo un intento, promovido por el Enre de hacer una experiencia piloto en Merlo, pero fracasó por la oposición de organizaciones locales. 
En 2016 el intendente de Pilar, Nicolás Ducoté, había sido de los primeros del conurbano en salir a promover públicamente la instalación de medidores prepagos en barrios en los que predominaban las conexiones clandestinas.
En aquel momento, Edenor se había comprometido a dejar afuera del cambio a los electrodependientes, que seguirían con suministro no interrumplible. 
Actualmente, Edenor cuenta con más de 150.000 medidores MIDE instalados. Principalmente en los municipios de La Matanza, Merlo, Moreno, General Rodríguez, San Martín, José C. Paz, entre otras. 
Según Edenor, “la instalación del medidor es voluntaria y el cliente es el que decide”. 

150mil
medidores prepagos tiene Edenor instalados en la región. Avanza en Pilar.

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