Hugo Martínez tiene 54 años

La odisea de un policía de Pilar que sufrió un infarto en Salta

Estaba de vacaciones en la provincia. Pero ahora permanece internado con graves secuelas. Su familia dice que IOMA demora el traslado.

La odisea de un policía de Pilar que sufrió un infarto en Salta

Martínez trabaja en el Comando de Patrullas.

Hugo Alfredo Martínez es efectivo del Comando de Patrullas de Pilar. Junto a su familia viajó a Salta en las vacaciones de invierno, pero lo que iba a ser una travesía de placer mutó en una pesadilla que aún no termina: en la provincia norteña, el hombre sufrió un infarto que le dejó graves secuelas.

El hecho ocurrió el 25 de julio, y él continúa internado en un sanatorio salteño. Por esto, su familia insiste en que sea trasladado a Buenos Aires para poder comenzar con su rehabilitación, señalando a la obra social IOMA por la demora.

“Por su condición no se lo puede traer en ambulancia, necesita sí o sí venir en avión”, expresó a El Diario su hermana Sandra, quien estuvo allí en aquel duro momento.

La mujer recordó que “habíamos llegado a Salta el día anterior. Mi hermano estaba armando un carpa para sus hijos más chicos (también viajó con un hijo mayor y su novia), cuando dijo que se sentía mal. Le tomé la presión y lo noté pálido, por lo que lo llevamos a una salita”.

En el lugar les dijeron que no parecía un problema del corazón, pero igualmente se dirigieron a un hospital con la orden de un electrocardiograma. Sin embargo, ya en el vehículo comenzó a desvanecerse. En el nosocomio debió ser reanimado durante 13 minutos, y el infarto le provocó una hipoxia cerebral. Allí, en el Policlínico San Bernardo, le salvaron la vida, pero desde ese entonces comenzó un camino que no se sabe adónde desembocará.

 

Demora

Martínez de 54 años, no puede levantarse y apenas mueve los ojos y levemente la cabeza cuando recibe preguntas. Consciente de su condición, pasa los días junto a su esposa Claudia mientras su familia regresó a Pilar. “Este martes estuvo llorando toda la mañana, las enfermeras lo consolaban. Está muy triste”, expresan sus seres queridos.

Mientras tanto, insisten en pedirle a IOMA que agilice el trámite del traslado, ya que cada día es crucial para la rehabilitación. En este sentido, los profesionales salteños recomendaron que una vez en Buenos Aires sea recibido por la Clínica Fleni o alguna entidad similar (en el distrito funciona el Centro Pilares de Esperanza).

Hasta el momento no se ha tenido respuesta alguna de la obra social, y su familia está desesperada. Según Sandra, “en IOMA nos dicen todos los días que ya está, pero luego salen con que falta un papel, que falta otra cosa… Sí o sí necesita el traslado, ya tendrá que haber llegado hace dos semanas, es una urgencia”.

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