Después de meses de arduo trabajo, ayer llegó el momento más esperado para los alumnos de la Escuela Técnica Nº 3 de Del Viso que viajaron hasta Tierras Altas, en Malvinas Argentinas, para entregarle la prótesis de un brazo a una mujer.
Después de meses de arduo trabajo, ayer llegó el momento más esperado para los alumnos de la Escuela Técnica Nº 3 de Del Viso que viajaron hasta Tierras Altas, en Malvinas Argentinas, para entregarle la prótesis de un brazo a una mujer.
Antes de empezar sus vacaciones de invierno, cuatro alumnos de 7º 2da Informática de la Técnica Nº 3 viajaron con el docente Ariel Pérez para entregar la prótesis que ellos mismos realizaron en el marco de la materia Programación, con una impresora 3D.
Más que orgulloso, Ariel, que es docente de la institución desde su fundación, en 2013, destacó la labor “y el compromiso” de los estudiantes, que dieron todo de sí para hacer una prótesis que sin lugar a dudas mejorará la vida de la Cristina, vecina de Tierras Altas.
En diálogo con El Diario, el profesor contó que ayer cuando salieron de la escuela pasó a buscar a los chicos y juntos fueron hasta la panadería en la que trabaja la mujer que los recibió con mucha alegría y a modo de agradecimiento les regaló una pasta frola.
Pero lo más importante de esta historia, y lo que eligió resaltar el docente, es el empeño y las ganas que los estudiantes le pusieron a este proyecto. Es la primera prótesis que realizan, como embajadores de la fundación Atomic Lab de Gino Tubaro, y esperan el próximo “caso” con el mismo entusiasmo.
“Ellos ayer estaban en otra materia y le pedí permiso al profesor para llevarlos y la verdad que hablaba con mi señora y le contaba lo comprometidos que están estos pibes. Salieron del colegio a las cuatro y se quedaron hasta las seis para ir a ver a la mujer”, contó Ariel.
Asimismo, manifestó: “Siempre la juventud está asociada a lo malo y estas cosas no se notan, pero el compromiso que tienen los chicos es para valorar, son muy buenos. Para mí formamos un equipo, son compañeros, no alumnos”.
Un aspecto en el que el docente hizo especial hincapié tiene que ver con la manera en la cual la escuela solventa este tipo de proyectos. Para ello, con la misma impresora realizan tableros de dibujo que luego venden y con el margen que les queda de ganancia, reinvierten en insumos.
Aunque parezca llamativo, de acuerdo a lo que el mismo Gino Tubaro les manifestó, las prótesis pueden costar entre 2 mil y 10 mil dólares, una suma para muchísima gente inalcanzable. En cambio la prótesis del brazo que realizaron para Cristina, que tiene un peso de poco más de 600 gramos, les costó entre 300 y 450 pesos.
Innovación
Además, Ariel Pérez destacó otra iniciativa innovadora de estudiantes de la Técnica, en este caso de los que egresaron el año pasado, que hace poco tiempo ganaron la feria distrital que se desarrolló en la Escuela 8 de Pilar (en el marco del programa ACTE – Actividades Científicas y Tecnológicas Educativas) por proponer un dispositivo pensado para no videntes.
“Propusieron un arnés como el que tienen las cámaras GoPro pero en lugar de la cámara lo que hicieron fue crear un dispositivo con una plaqueta que detecta obstáculos y emite sonido entonces cuando la persona no vidente va caminando y detecta el obstáculo a cierta distancia, emite el alerta de que hay algo adelante”, explicó Ariel.
El mismo dispositivo tiene un sensor orientado 45º para abajo por lo que cualquier obstáculo que esté a la altura de las rodillas de la persona, también puede ser detectado.
Por este proyecto y al obtener el primer puesto en la feria distrital, clasificaron a la etapa regional que tendrá lugar el 23 de agosto en Exaltación de la Cruz.