Luego de insistir y golpear puertas, Alan Muñoz –joven que en 2013 fue milagrosamente reanimado luego de estar 42 minutos sin signos vitales- podrá tener el cardiodesfibrilador automático implantable (CPI) que necesitaba para poder retomar su vida.
Luego de insistir y golpear puertas, Alan Muñoz –joven que en 2013 fue milagrosamente reanimado luego de estar 42 minutos sin signos vitales- podrá tener el cardiodesfibrilador automático implantable (CPI) que necesitaba para poder retomar su vida.
Esta mañana, el ministro de Salud de la Provincia, Andrés Scarsi, se comunicó con Edith –abuela de Alan-. Según la mujer, “me dijo que se iba a ocupar personalmente del asunto, dándome dos opciones para hacer la cirugía”.
En este sentido, el CPI podrá ser implantado en un nosocomio de La Plata, o bien en el Hospital Juan C. Sanguinetti, previo traslado del aparato. En un principio, se elegiría la primera opción y Alan debería ser llevado en breve a la capital provincial.
El llevar el nuevo cardiodesfibrilador (que tiene un costo cercano a los 25 mil dólares) le permitirá llevar una vida prácticamente normal, ya que por su condición no podrá realizar trabajos que le insuman un gran esfuerzo físico.
Mientras tanto, el joven lleva nada menos que 102 días internado en el hospital de Pilar, donde igualmente su vida está en riesgo, ya que se teme por alguna infección intrahospitalaria que pudiera complicar su estado de salud, que por el momento es frágil.
“Tendrían que haber sido no más de 20 días, y ya lleva más de 100”, señaló su abuela. Además, en estos más de tres meses que lleva internado, por si fuera poco su casa del barrio Agustoni fue desvalijada. “Se quedó sin nada, por eso después de la operación intentaré que se venga a vivir conmigo”, comentó Edith.
Camino
El 13 de marzo de 2013, Alan Muñoz sufrió una muerte súbita mientras jugaba al fútbol con sus amigos, en una canchita de la calle Zeballos. Permaneció 42 minutos sin signos vitales, pero una médica del Sanguinetti (Rosana Beláustegui) no bajó los brazos cuando las tareas de reanimación parecían en vano. Finalmente, el corazón volvió a responder.
En los últimos tiempos, fueron la abuela y hermanas de Alan las que se pusieron al frente del pedido del CPI, golpeando puertas de políticos y llamando a cuanto medio de comunicación se presentara.
“Tengo que agradecer especialmente al periodismo –expresó Edith-, porque siempre nos dio espacio. De la política, respondieron personas como Federico Achával, Luján Spada y Lourdes Filgueira”. Y añadió: “Después de tanto llorar porque no conseguíamos el CPI, hoy lloramos pero de alegría”.