Hoy fue homenajeado en el cenotafio

Un abrazo fraternal al protector inglés de los héroes argentinos

En 1982, Geoffrey Cardozo fue el encargado de darles un destino a los cuerpos de los caídos en Malvinas. Además, insistió en la identificación de los NN. “Lo que he visto en Pilar me tocó mucho”, afirmó.

Por Redacción Pilar a Diario 29 de junio de 2019 - 16:50

Por Alejandro Lafourcade

 

El 15 de junio de 1982, apenas un día después del cese del fuego, Geoffrey Cardozo, coronel médico del ejército inglés, desembarcó en las Islas Malvinas con una misión específica: darles un destino a los cuerpos de los soldados argentinos caídos en la guerra, creando así lo que luego sería el cementerio de Darwin.

Desde ese momento comenzó una historia de empatía y labor humanitaria que aún no ha terminado, ya que el británico es uno de los principales impulsores de la identificación de cuerpos argentinos enterrados como NN. Este sábado, Cardozo visitó por primera vez el cenotafio ubicado en la ruta 28, réplica de aquel predio que proyectó hace 37 años.

“Lo que he visto en este lugar me tocó mucho”, expresó en un español fluido, de una primera recorrida por el lugar ideado por el sacerdote José Fernández a principios de los ’90.

En un acto realizado por la mañana, fue agasajado con la presencia del intendente Nicolás Ducoté y excombatientes pilarenses y zonas aledañas. El actual presidente de la asociación de veteranos locales, Carlos Melo, expresó que “tuvo la hombría de bien de recoger y sepultar con honores militares los cuerpos de los soldados argentinos, dando una muestra cabal de respeto por la vida humana”.

 

Arduo

¿Cómo logró un soldado inglés ser abrazado y elogiado entre lágrimas por gran cantidad de veteranos y familiares, tal como ocurrió ayer en Pilar? Su historia merece ser contada: la misión original era mantener la disciplina entre los soldados ingleses durante la posguerra, pero el hallazgo de cuerpos de soldados argentinos lo hizo ir madurando la decisión de darles una sepultura digna.

Luego de informar al gobierno inglés, incluso se asesoró con compañías fúnebres en su objetivo. Pero también encontró dificultades, ya que algunos soldados no tenían su placa identificatoria. Para la historia pasaron a ser “soldados argentinos solo conocidos por Dios”, en 123 tumbas NN. Cada dato, cada resabio que pudiera servir para una posterior identificación, fue conservado por Cardozo, pensando a futuro.

Es que las tumbas NN nunca se fueron de su cabeza. Por eso, cuando conoció a Julio Aro, veterano fundador de la Asociación No Me Olvides, las piezas encajaron. Así nació una labor conjunta que logró un acuerdo histórico de cooperación entre ambos gobiernos, para la identificación de los “soldados desconocidos”. El equipo de Antropología Forense hizo el resto, y ya son 113 las cruces que lograron tener nombre y apellido.

 

Hermandad

“Tengo recuerdos de la capilla de Puerto Argentino, pasando muchas horas, más de pensamiento que de oraciones, en un silencio y un ambiente en el que había demasiado ruido y odio”, rememoró hoy.

Y añadió, al evocar su gesta: “Tuve el trabajo y la suerte de recibir esta orden para cuidar de sus soldados. Eran huérfanos, y nosotros éramos los únicos que podíamos encargarnos con dignidad y amor de ellos, y así lo hemos hecho”.

A su vez, afirmó que al encarar el trabajo pensaba “en las madres de estos chicos, luchadores y héroes argentinos. La figura de la madre fue central en nuestro trabajo. Yo tengo madre también, cada soldado tenía y tiene una madre, esta figura me dio una motivación profunda. Con las madres en mi mente, fue mucho más sincero”.

Su vínculo se reforzó en 2016, “cuando vine por primera vez al país, sin que nadie supiera, para hablar con familiares que no sabían dónde estaban sus seres queridos. Me enojaba mucho que hubiese familias que no supieran”.

En diálogo con El Diario, envió a los excombatientes de Pilar “un mensaje de amigo a amigo, porque un soldado de cualquier país es un amigo del otro. Los veteranos de Pilar hablan el mismo idioma que nosotros en Inglaterra. Es irónico: un veterano argentino y un civil argentino no están tan cerca como un veterano argentino y un veterano inglés”.

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