Después de varios días de polémica, responsables del área de Gestión de Residuos del Municipio y vecinos de Almirante Irízar se reunieron para intentar encontrar una solución a lo que los frentistas consideran un “basural”, y las autoridades entienden como un predio destinado a la “disposición de los residuos inertes” (restos de podas y de mampostería).
En un encuentro que ambas partes consideraron como “tenso”, el director ejecutivo de la Agencia de Residuos de la Comuna, Mariano Santillán, intentó explicarles a los vecinos que se acercaron, muchos de ellos con visible enojo y preocupación, que lo que en el predio se dispone no son residuos domiciliarios sino residuos inertes no contaminados, que fueron previamente clasificados y gestionados, algo que los frentistas aseguran que no es real ya que “tenemos videos y fotos que muestran que hay hasta medicamentos y baterías de celulares”.
En la tarde de ayer, el Municipio decidió cerrarlo al menos hasta esta tarde. Se comprometió a realizar tareas de limpieza y a implementar mayores controles de lo que ingresa al predio, tarea de la que invitó a participar a los frentistas.
En diálogo con el programa Materia Prima (FM Plaza 92.1) Santillán aclaró: “Los residuos inertes son restos de poda, de barrido de hojas y corte de césped y todo lo que es resto de obras de construcción y demolición, es decir escombros, arena y demás, que sea material que no esté contaminado ni mezclado con residuos domiciliarios”.
Asimismo, el funcionario aclaró: “Todo el material se recepciona y se separa porque lo que se puede rellenar es material que pueda degradarse y siempre tenés el que arroja los residuos domiciliarios en los volquetes o en la vía pública sobre paquetes de ramas”.
Sin embargo, para los vecinos de Irízar, el proceso de separación entre los productos contaminantes y los que no lo son, no está funcionando, o al menos así lo perciben de acuerdo a los videos y fotos que registraron en las últimas semanas.
En este sentido, en diálogo con El Diario, Germán Torres, vecino de la zona, argumentó: “Tenemos las filmaciones en donde se ve que los camiones muchas veces llegan con basura y se los dijimos pero lo negaron. Si nos van a tratar de mentirosos, ya arrancamos mal. Hasta bolsas con medicamentos enterradas encontramos, bolsas de residuos, cubiertas, de todo. Un basural completo”.
Y agregó: “Los vecinos estamos dispuestos a dar una batalla legal en caso de que haya que darla. No puede ser que no tengan en cuenta que hay un barrio pegado, que nos están jodiendo la vida no solo con la contaminación, que es gravísima, sino con las posibles inundaciones que este relleno puede acarrear”.
Tratando de calmar las aguas, el director de la Agencia de Residuos, manifestó que, aunque dura, la reunión con los vecinos “fue positiva porque a partir del reclamo que surgió pudimos ponernos en contacto y escuchar sus preocupaciones, que muchas son lógicas”.
“La realidad es que es un tema complejo y no le vamos a quitar la responsabilidad que amerita. El sábado quedamos en evaluar todo lo que nos plantearon y es lo que estuvimos haciendo. La propuesta que tenemos va a ser resolver aquellos problemas que se puedan resolver inmediatamente, como el tema hidráulico, o aquellos que no estén asociados de manera directa con el tema del predio o basural, como le llaman los vecinos, y, mientras terminamos de resolver el tema de los estudios de impacto ambiental, tratar de minimizar esta generación y mejorar aún más el proceso de clasificación para que efectivamente al predio ingresen solamente residuos áridos y verdes”.




