La Sociedad de Comerciantes de Pilar (SCIPA) volvió a expresar su preocupación por la proliferación de la venta ambulante en el centro de Pilar. Si bien hace unos días la entidad había dado su total apoyo a los operativos entre Municipio y policía, ahora reclamó igualdad ante los requisitos presentados para realizar alguna actividad comercial.
A través de un comunicado de su Comisión Directiva, la cámara expresó “su gran preocupación por la constante baja en las ventas del comercio minorista pilarense, el cierre de locales y oficinas comerciales, y la constante suba de costos en servicios públicos”, mencionando además “aumento de insumos, tasas, impuestos y combustibles necesarios en los diferentes eslabones de la cadena productiva y de comercialización”.
En este sentido, desde SCIPA señalaron que “agravando la crisis del comercio local se suma el incremento en el distrito de la venta ilegal ambulante, que no se ajusta a las normas y leyes comerciales vigentes”.
Según su opinión, la actividad ambulante representa “una competencia desigual y desleal frente al comercio legalmente habilitado, que con sus impuestos y aportes contribuye a la recaudación del Estado (Municipal, Provincial y Nacional) a generar recursos necesarios para la posterior aplicación en políticas públicas”.
De la misma manera, al referirse a la situación local, se hizo mención a “la falta de control de los organismos municipales competentes en la vía pública”.


