Golpe a la cultura

Por falta de pago, Edenor le cortó la luz a la Biblioteca PUMA

La entidad de Manuel Alberti no puede afrontar las consecuencias del tarifazo. “La situación es crítica”, indicaron en el lugar, que no recibe subsidios ni otra ayuda estatal.

Por Redacción Pilar a Diario 16 de abril de 2019 - 16:05

Así como ha golpeado y sigue golpeando a clubes y demás entidades de bien público, la crisis derivada de los aumentos de tarifas castiga a las bibliotecas populares: este martes, Edenor resolvió cortarle la luz a la Biblioteca PUMA, de Manuel Alberti, institución modelo que tiene casi 20 años de trayectoria.

Ubicada en Santa Rita 1076, la Biblioteca PUMA brinda cada día diversas actividades y servicios a los vecinos de la zona, especialmente a los más chicos. Sin embargo, la empresa concesionaria la cortó el servicio por no poder afrontar una boleta de $5.200.

“Estamos en una situación bastante crítica porque se nos acumularon dos boletas de servicio eléctrico”, expresó a El Diario Gloria Suárez, bibliotecaria titular. La mujer recordó que “tuvimos que acotar el uso, de día tenemos todo apagado y entra luz por la ventana. Solo usamos energía eléctrica si los chicos necesitan alguna fotocopia”.

Finalmente, “hoy vinieron de Edenor y me dijeron que cortaban la luz por falta de pago. No llegamos ni a hacer un plan de pagos. En PUMA pagamos un alquiler, la luz y un seguro al que también le estamos debiendo alguna cuota porque no podemos, nos resulta imposible juntar la plata”.

Y añadió: “Cuando tenemos para la luz ya se nos junta con el siguiente vencimiento. Si bien el alquiler es muy bajo, porque el dueño considera la situación de la biblioteca y por el momento lo tiene congelado”.

 

Al límite

En este panorama, en la entidad se ven imposibilitados de cumplir normalmente con los compromisos diarios, como el apoyo escolar. “Hay chicos que vienen a la mañana y otros a la tarde, estamos tratando de juntarlos a todos antes de las 17.30, porque después ya no vamos a tener la luz…”.

La mujer señaló que “hacemos con lo que nos comprometemos, así es como trabajamos en la biblioteca. Hace 19 años que estamos en Manuel Alberti, no tenemos subsidio o ayuda económica más que para la compra de libros”. Sobre esto, explicó que las bibliotecas populares “se mantienen por las cuotas de sus socios y por el compromiso y la buena voluntad de quienes ofrecen sus horas de trabajo. Nadie cobra por ello, la gente lo hace ad honorem, yo como bibliotecaria titular percibo un mínimo haber cuando Provincia dispone, porque hay deuda”.

En cuanto a los gastos, Gloria comentó: “Pagamos el alquiler y el resto con cuota de socios, ferias que hacemos cuando tenemos la oportunidad, venta de libros usados y excedente”. Pero a su vez aseguró que “esta situación nos aprieta cada vez más, siempre estamos pensando qué vamos a hacer mañana… La verdad es lamentable, no estamos sabiendo para dónde agarrar”.

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