UN CASO INDIGNANTE

Mataron a su hijo y ahora quieren indemnizarla con $200

Nicolás Berdala tenía 16 años y murió en 2016 tras ser golpeado en una pelea. El autor del crimen ya está libre. "Es una burla", dice su madre.

Por Redacción Pilar a Diario 27 de marzo de 2019 - 00:00

Nicolás Berdala tenía 16 años cuando en febrero de 2016 volvía de bailar a su casa del barrio Agustoni: antes de llegar, el adolescente fue atacado por una patota de vecinos de la zona, y uno de ellos (también menor) lo golpeó con una piedra en la cabeza. Murió días más tarde producto del fuerte golpe, luego de agonizar en un hospital de Tres de Febrero.
Desde ese momento, su familia vive una pesadilla que sigue sumando capítulos: además de que el asesino ya está libre y vive a pocas cuadras de distancia, en los últimos días les llegó un ofrecimiento de $200 como “reparación del daño causado”, mencionando al caso como “lesiones leves”.
“Cuando fui al destacamento de Agustoni para que me notificaran pregunté si me estaban cargando”, expresó Norma Zuasnabar, la mamá de Nicolás. No obstante, más allá de la suma irrisoria (que de aceptar debería ir a cobrar al Juzgado Correccional Nº5 de San Isidro), aclaró que “no hay una cifra que repare la muerte de un hijo. Lo que ellos me quieran pagar no me interesa”.
Quienes ofrecen la suma son el autor material y dos jóvenes que estaban con él en aquella madrugada trágica. Todos, al igual que la víctima y sus familiares, son vecinos de la zona de Agustoni y San Alejo.
“Nunca nadie vino a pedirnos disculpas por lo que pasó. Mi papá ya es grande, pero cuando familiares de los agresores lo cruzan le dicen cosas. Con mi hijo mayor pasa lo mismo”, dice Norma, quien reconoce que pensaron en mudarse. “No quiero mi hijo menor, que ahora tiene 8 años y no sabe bien qué pasó con Nicolás, crezca con odio o rencor hacia nadie”, agrega, manteniendo una postura de templanza que la familia tiene desde que se produjo el hecho.
El asesino, que al momento del crimen tenía 17 años, fue condenado a 5 años de prisión en un juicio abreviado. Sin embargo, su detención fue por demás laxa y se lo veía en el barrio de manera frecuente. En régimen de libertad asistida, desde el año pasado fijó nuevamente domicilio en Agustoni, donde según los familiares de Berdala incluso se jacta de “ya tener un muerto encima, sin importarle tener otro”.
De hecho, en aquella madrugada de febrero de 2016, minutos después de la agresión ingresó a Facebook y se autoincriminó jactándose del hecho, posteando entre otras frases: “No quiero pelear más, decía. Delante de todos los amigos lo quebré. Así me gano el respeto de todos esos giles, para que cuando me vean agachen la mirada”. 

 

El dato
El asesino, que al momento del hecho era menor, fue condenado a 5 años. Sin embargo, en régimen de libertad asistida, ha vuelto a vivir en Agustoni.

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