La muerte de una beba que debió haber nacido este lunes en el Hospital Meisner conmueve a la opinión pública y pone, una vez más, la lupa sobre el nosocomio derquino, cuyo cierre es inminente ante la apertura de la nueva maternidad. Los padres de la pequeña buscan respuestas, al tiempo que acudieron a la Justicia, afirmando que se habría tratado de un caso de mala praxis.
Cuando Cristian Donate y su esposa Clara Álvarez fueron al nosocomio para que se llevara a cabo el parto, recibieron la peor noticia: la beba estaba sin vida dentro del vientre materno, hecho por el que en su momento no recibieron mayores explicaciones.
En diálogo con El Diario, Donate indicó que “la tragedia comenzó el jueves 28, cuando fuimos con mi esposa a hacer el último monitoreo, por el que tuvimos que esperar varias horas”. Según sus palabras, en ese entonces la médica asignada no les informó sobre nada irregular, por lo que fueron enviados de vuelta a su casa, citándolos para el siguiente lunes para el parto. “Nos dijeron que ya podía ser en la nueva maternidad, porque se estaban mudando, pero finalmente fue en el Meisner”.
Sin embargo, el lunes 2 el panorama cambió en forma drástica, cuando les dieron la peor noticia: la beba estaba sin vida.



