Pasadas las 19.30 del lunes último, un joven de entre 20 y 25 años ingresó al local de ropa de la calle Los Olivos al 1100 de Manuel Alberti y tras simular que buscaba remeras lo asaltó.
Detrás del mostrador estaba la hija del propietario, una joven de 22 años que fue apuntada con el arma de fuego y maniatada. La chica lamentó el robo de la mercadería y la recaudación, pero lo que más sintió es su computadora con trabajos y material de estudio de la facultad.
“Ya está, con este son 8 robos y hace dos años se llevaron hasta el dispenser de agua”, contó Mariano, padre de la víctima, que remarcó: “Prefiero tener la seguridad de que mi hija esté a salvo en mi casa. Queríamos que se independice con este local, pero sin seguridad es imposible”, lanzó.
El hombre que tiene otro local sobre la calle Hipólito Yrigoyen de la misma localidad, expresó su dolor por cerrar su comercio y tener que dejar a su hija y otras chicas sin trabajo.
Mariano relató que su hija atendió al delincuente que se probó dos remeras y luego sacó el arma y le dijo que se llevaría esa ropa, el dinero y todo lo que tenía en el local: “La quiso encerrar en el baño y como ella no quiso, le puso precintos en manos y piernas y la dejó tirada en el suelo”, detalló.




