Después de asistir durante toda su escolaridad al Colegio María Madre Nuestra, de Manuel Alberti, a Joaquín (5º grado) y Facundo Mansilla (2º año) les negaron las vacantes para el próximo año y su madre, Marta Gómez, denunció un acto de discriminación.
En diálogo con El Diario, la mujer contó que “la cuestión viene más del lado de mi hijo Joaquín, que tuvo meningitis a los pocos días de nacer y alrededor de 3º grado empezó a manifestar problemas conductuales”.
Al ver que a medida que iba creciendo, los problemas acrecentaban, los padres del nene se reunieron con los directivos del establecimiento y se comprometieron a que el niño comenzara un tratamiento psicológico y así mejoró tanto su rendimiento académico como la relación con sus compañeros de colegio.
Pero a pesar de las mejoras de Joaquín, que fueron destacadas tanto por su maestra como por las mamás de otros compañeros, el 10 de octubre les llegó una carta documento informándoles que “por falta de compromiso institucional, no se le iba a dar la vacante para 2020”.
“Hasta el año pasado se llevaba todas las materias y no tenía amigos, pero con la psicóloga mejoró muchísimo y de no tener amigos, este año fue a casi todos los cumpleaños, las mamás de los nenes me dicen que se nota mucho el cambio en su personalidad, por eso nos sorprendió este tema, porque siempre fuimos padres muy presentes y nunca nos plantearon esta decisión”, contó la mujer.
La noticia no afectó solo a los padres sino también al mismo Joaquín. “Tampoco entendió la decisión y me dijo ‘no me llevo ninguna materia ahora, tengo todo al día y tengo amigos’. Él también nota su cambio”, sostuvo la mujer.
Y añadió que en una reunión que su marido tuvo con la directora del establecimiento, “lo único que remarcaba era que no era suficiente lo que había hecho y nos dijo que tuvieron consideración porque cuando el colegio expulsa a uno, expulsa a toda la familia”.
Ante este panorama, los papás decidieron reservar la vacante de su hijo mayor, Facundo, pero también les llegó una carta documento informándoles que no les dejarían pagar la matrícula 2020.
“Facu es un excelente alumno, palabras dichas por la misma subdirectora del secundario. Fue abanderado y uno de los mejores promedios de su salón, nunca tuve quejas sobre él”, relató Marta.
Por este motivo, el 17 de octubre tuvieron una reunión con directivos y el representante legal de la institución. Pero no llegaron a ninguna resolución: “siempre manifestaron que con la familia no quieren saber más nada. Hago mi descargo como mamá, manifestamos que era un acto discriminatorio, y le pedí a la directora del secundario que dé una devolución de mi hijo, y me remarcó que es un excelente alumno, con muy buen desempeño”, narró. Como respuesta, Marta aseveró que el representante legal rompió el acta, firmada por la subdirectora.



