La policía de Villa Rosa clausuró una fiesta electrónica que se estaba llevando a cabo en una casa quinta del barrio San José.
El operativo fue sorpresivo y, además de identificar a los concurrentes, se secuestraron elementos de sonidos y gran cantidad de bebidas alcohólicas.
Todo ocurrió aproximadamente a las 23 del último sábado, cuando personal de la comisaría Pilar 6ª, a cargo del comisario Rafael Maidana, con apoyo de personal de la Dirección de Inspecciones de la Municipalidad, efectivos de la Policía Local y de la Guardia Urbana, llegaron hasta una casa quinta ubicada en la calle Palma al 2500, casi esquina Benoit.
Allí, se desarrollaba una fiesta electrónica de la participación de unas 1.500 personas, todas mayores de edad, de entre 18 y 30 años. Incluso, algunos estaban dentro de una pileta de natación. De forma inmediata se ordenó apagar la música y comenzar a identificar a los participantes.
Al finalizar, después de más de dos horas corroborando que entre los concurrentes no había menores de edad (como tampoco se pudo comprobar la existencia de drogas) finalmente se secuestró por parte del personal de la Municipalidad a los diferentes equipos de música utilizados en esa ocasión.
También fue secuestrada una gran cantidad de bebidas alcohólicas (cervezas, whisky, fernet, etc.) y gaseosas, labrándose el correspondiente acta de infracción.
El Diario pudo saber que las entradas que habrían cobrado los organizadores a cada uno de los participantes costaron unos, $1.000 cada una y $1.500 con consumiciones.
Las invitaciones a dicho evento se realizaban a través de distintas redes sociales, por lo que los invitados eran oriundos de varios distritos de la provincia de Buenos Aires.
Allí mismo se identificó al responsable del evento, Nelson Vargas Arteaga, de 50 años, de nacionalidad venezolana y domiciliado en la ciudad de Escobar.
El mismo fue aprehendido juntamente con otros tres colaboradores , quienes quedaron imputados como infractores en una causa caratulada como “Clausura Fiesta Electrónica Clandestina”, con intervención de la UFI en Turno y el Juzgado de Faltas N° 1, ambos de Pilar.




