En febrero, la Dirección de Mediación Comunitaria cumplirá 15 años desde su creación, allá por 2004. Desde entonces, más de 20 mil vecinos pasaron por sus oficinas intentando resolver conflictos de todo tipo: problemas familiares, discusiones vecinales y un sinfín de casos desde graves hasta insólitos. La premisa principal es lograr sentarse a hablar, en pos de encontrar soluciones: el diálogo como herramienta de cambio.
Dependiente de la Subsecretaría de Participación Ciudadana, a cargo de Gabriel Lagomarsino, en 2018 la entidad (que funciona junto a Defensa del Consumidor) atendió a 7.350 personas, iniciándose 807 pedidos de mediación: el 49% de casos correspondieron a conflictos familiares, mientras que el 36% fueron conflictos vecinales, seguidos por un 13% de conflictos contractuales.
En este sentido, es la primera vez que los problemas de familia superan en porcentaje a los que ocurren entre vecinos. Por ejemplo, en 2017 el 46,27% fueron conflictos medianera de por medio, contra un 39,97% de los familiares.
En los últimos dos años, el pedido de mediaciones sobre cuestiones familiares creció un 20%.
Tomando el total de los hechos, el acuerdo es del 61%. Pero en Mediación indican que, en los casos en los que se convoca a las partes y se hace la mediación propiamente dicha, cara a cara, finalizan con acuerdo el 97%. En este sentido, también puede ocurrir que una de las partes no quiera acudir, o bien que el conflicto se solucione antes de la intervención de la entidad.
Desde el área explican que “somos el organismo de gobierno municipal encargado de impulsar la política pública en materia de métodos participativos de resolución de conflictos”. Sus objetivos son “reducir los niveles de conflictividad social, fomentando la corresponsabilidad y autocomposición”, además de “facilitar la inclusión e integración como política pública de resolución pacífica de conflictos”, y “fomentar la participación de la ciudadanía”.
Estas se reúnen en un ámbito confidencial, acompañadas de un mediador que facilita la comunicación, genera la cooperación y promueve la búsqueda de soluciones satisfactorias para ambas partes.
La directora del área, Mirta González, asegura que “trabajamos en la manera de relacionarse. En general nos encontramos con reclamos que llevan mucho tiempo, produciéndose un desgaste en las relaciones. Casos en los que no quieren ni verse. Pero cuando logramos que se reúnan, salen con una relación diferente”.




