Ámbito de diálogo

Mediación Comunitaria: hablando la gente se entiende

El área cumple 15 años. En 2018, el 97% de las reuniones entre las partes terminaron en acuerdo. Por primera vez, los conflictos familiares superaron a los vecinales.

Por Redacción Pilar a Diario 6 de enero de 2019 - 00:00

En febrero, la Dirección de Mediación Comunitaria cumplirá 15 años desde su creación, allá por 2004. Desde entonces, más de 20 mil vecinos pasaron por sus oficinas intentando resolver conflictos de todo tipo: problemas familiares, discusiones vecinales y un sinfín de casos desde graves hasta insólitos. La premisa principal es lograr sentarse a hablar, en pos de encontrar soluciones: el diálogo como herramienta de cambio.
Dependiente de la Subsecretaría de Participación Ciudadana, a cargo de Gabriel Lagomarsino, en 2018 la entidad (que funciona junto a Defensa del Consumidor) atendió a 7.350 personas, iniciándose 807 pedidos de mediación: el 49% de casos correspondieron a conflictos familiares, mientras que el 36% fueron conflictos vecinales, seguidos por un 13% de conflictos contractuales.
En este sentido, es la primera vez que los problemas de familia superan en porcentaje a los que ocurren entre vecinos. Por ejemplo, en 2017 el 46,27% fueron conflictos medianera de por medio, contra un 39,97% de los familiares.
En los últimos dos años, el pedido de mediaciones sobre cuestiones familiares creció un 20%.
Tomando el total de los hechos, el acuerdo es del 61%. Pero en Mediación indican que, en los casos en los que se convoca a las partes y se hace la mediación propiamente dicha, cara a cara, finalizan con acuerdo el 97%. En este sentido, también puede ocurrir que una de las partes no quiera acudir, o bien que el conflicto se solucione antes de la intervención de la entidad.
Desde el área explican que “somos el organismo de gobierno municipal encargado de impulsar la política pública en materia de métodos participativos de resolución de conflictos”. Sus objetivos son “reducir los niveles de conflictividad social, fomentando la corresponsabilidad y autocomposición”, además de “facilitar la inclusión e integración como política pública de resolución pacífica de conflictos”, y “fomentar la participación de la ciudadanía”.
Estas se reúnen en un ámbito confidencial, acompañadas de un mediador que facilita la comunicación, genera la cooperación  y promueve la búsqueda de soluciones satisfactorias para ambas partes.
La directora del área, Mirta González, asegura que “trabajamos en la manera de relacionarse. En general nos encontramos con reclamos que llevan mucho tiempo, produciéndose un desgaste en las relaciones. Casos en los que no quieren ni verse. Pero cuando logramos que se reúnan, salen con una relación diferente”. 


Algunos casos llamativos
•Fue tensa la reunión entre una mujer y su modista, a que le había encargado un acolchado. En un momento, hasta lo arrojó por el aire en plena mediación al grito de “esto es una porquería”. La modista incluso se descompuso, aunque luego se comprometió a arreglar el acolchado.
•Un señor llevó a una conocida tintorería de Pilar un hermoso y sofisticado saco de gamuza para que se lo limpiaran, pero se lo devolvieron sucio y encogido, como para un nene de 5 años. La prenda fue reemplazada. 
•En una mediación de pareja, una mujer insistía en separarse de su marido. Luego de una hora de discutir, finalmente ella manifestó que la cosa no tenía arreglo desde que él le propuso practicar el “poliamor” con su mejor amiga. No hubo acuerdo y se divorciaron.
•Un consumidor que había adquirido una prótesis peneana en una ortopedia reclamó por la calidad del producto… “En medio de la mediación la saca de su bolso y la coloca sobre la mesa, donde todos los presentes pudieron advertir que era literalmente como una zanahoria”. Finalmente llegaron a un acuerdo y le cambiaron la prótesis por otra de un material más amigable. 
•Un señor mayor solicitó una mediación con su vecina, para acordar que ella se hiciese cargo del cuidado de su vivienda y de su hijo de 22 años, con una discapacidad leve por un breve período. Una vez que falleció, su hijo fue a la oficina a agradecer que el proceso de mediación “había contribuido para su desarrollo y crecimiento”, ayudándolo a valerse por sí mismo.
•Una vecina pidió el desalojo de una pareja de caseros que habían vivido en su propiedad por casi 20 años, criando allí a sus hijos. La tensión inicial fue dejando paso a los recuerdos y anécdotas, incluyendo lágrimas, hasta que la dueña decidió venderles la casa al precio que ellos pudieran pagar.


7.350 personas fueron atendidas en la Dirección en 2018.

807 pedidos de mediación fueron iniciados. 

97% de los encuentros entre las partes terminaron con acuerdo.

49% de casos fueron conflictos familiares.

36% conflictos vecinales.

13% de conflictos contractuales.

69% de quienes solicitan una mediación son mujeres.

727 exposiciones civiles fueron realizadas.

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar