Un joven de 26 años permanecía anoche en grave estado de salud luego de haber contraído hantavirus, aunque habrá que esperar al menos 48 horas para que el diagnóstico se confirme en forma oficial desde el Instituto Malbrán. La víctima se llama Pablo Mediavilla, de 26 años, vecino de la localidad de Garín (Escobar) y permanecía internado en la Clínica Fátima de ese partido vecino.
Tanto la madre del joven como su esposa, señalaron que se habría contagiado la enfermedad en la planta de grifería de la empresa FV, en Villa Rosa. El joven se desempeña en el área de montaje, pero en los últimos días habría sido enviado a realizar tareas de limpieza en un depósito de la planta ubicada a la vera de la Ruta 25.
Según relató Rosana, madre de la víctima, su hijo le contó que ese lugar es llamado por los empleados como el “castigo” y se quejaba de que debía trabajar en medio de “una mugre, entre cucarachas y también ratas”.
Poco antes del mediodía de ayer, directivos de la empresa FV mantuvieron una reunión con el personal y les dieron licencia por el resto del día y señalaron que no saben si volverán a trabajar hoy o mañana.
Por su parte, la Secretaría de Salud local emitió un escueto comunicado señalando que “en el distrito hasta el momento no se han recibido notificaciones de casos positivos o sospechosos de hantavirus”. Lo hizo para contrarrestar la información errónea brindada por varios medios nacionales que señalaban que la víctima estaba internada en la Clínica Fátima de Pilar, lo que fue también desmentido desde ese centro de salud.
Pasado el mediodía, las autoridades sanitarias del distrito visitaron la planta de FV y cerca de las 17 se informó que “se inspeccionó el lugar” y se determinó que “las condiciones del lugar son adecuadas” (ver aparte).
Síntomas
Mediavilla comenzó a sentir algunos síntomas y por la obra social de la UOM, se hizo atender en la Clínica Fátima de Escobar. Su madre contó que primero le dijeron que podría tratarse de peritonitis o tuberculosis. Finalmente en la noche del martes, su estado se agravó y según sus familiares, les confirmaron que contrajo el virus hanta y que sus posibilidades de sobrevida son de “un 20%”. Sufre de hemorragia pulmonar que le provocó una pulmonía y permanecía entubado en terapia intensiva y en coma farmacológico.
Rosana también apuntó a la clínica por considerar que actuaron “con negligencia” ya que “primero dijeron que era una peritonitis”. “El viernes fue a la clínica, le hicieron análisis y lo mandaron a casa. Volvimos el domingo y creían que era un cuadro de gripe y después una peritonitis, una neumonía y tuberculosis. El médico que lo trata me dijo que debían haber empezado el tratamiento ese mismo día. Hubo negligencia”, aseguró.
Recién cuando su hijo comenzó a vomitar sangre, le realizaron los estudios correspondientes para determinar si se trataba de un caso de hantavirus, lo cual fue confirmado, aunque hay que aguardar la respuesta del Malbrán.
Según la mujer, desde la clínica anoche le comunicaron que su hija había tenido una leve mejoría. Aunque dijo descreer de esa versión. También confirmó que la hija de Pablo, de 4 años, fue internada por prevención.
Desde el Municipio aconsejaron colocar tramperas para intentar atrapar a los roedores que hay en el depósito de FV y someterlos a análisis y sugirieron al Municipio de Escobar realizar una inspección al hábitat de Mediavilla para determinar si pudo contraer ahí la enfermedad.
La clave
Según la información oficial, Pablo Mediavilla comenzó a sentir los primeros síntomas el 10 de enero. FV informó ayer que la planta estuvo cerrada hasta el 7 de enero. Estiman que esas 72 horas no son suficientes para incubar el virus, que suele demorar de una a seis sema-nas. Por eso deben investigarse alternativas de otros lugares de posible contagio.