La realización de fiestas privadas en casaquintas y predios particulares es una problemática que desde hace años tiene el distrito. Pese a que desde 2016 una ordenanza las regula, no encontraron solución a las molestias que esos eventos generan en los vecinos.
En las últimas semanas, el Municipio clausuró una fiesta que se realizaba en Villa Rosa. Pero vecinos de una zona cercana a esa casaquinta aseguraron que realizaron denuncias sobre eventos similares que el Municipio no desactivó. Lo mismo aseguraron vecinos linderos a una quinta de La Lonja.
El Jefe de Asesores y encargado de atender esa problemática, Jorge Storni, aseguró que en los últimos 30 días se dio una clausura, dos advertencias a fiestas no habilitadas y otros dos pedidos de habilitaciones que están en curso.
En 2016, el concejal Daniel Liberé, actual opositor, impulsó la ordenanza 416/16, que sigue vigente, cuando formaba parte de las filas de Cambiemos, junto al por entonces titular de nocturnidad, Christian Rasmusen.
“El primer incumplimiento del Ejecutivo es pasar por alto la ordenanza y dar permisos, que a mi entender, son ilegales”, expresó Liberé en dialogo con El Diario y agregó: “La ordenanza, además de un montón de documentación del predio y permisos, dice que para realizar una fiesta donde haya más de 150 personas, debe contar con habilitación y como primera medida, tener anuencia de los vecinos y no lo están cumpliendo”.
Según adelantó el concejal, irá a la Justicia en los próximos días a denunciar, junto a un grupo de vecinos, irregularidades que se dieron en un predio del barrio Los Tilos en La Lonja y donde asegura que el Municipio prestó servicios de “seguridad, ambulancia y cortó el césped aunque no estaba habilitado, además de que el Concejo Deliberante ya le había denegado el permiso”.




