Manuel Alberti una localidad cuya vida se generó en rededor del tren y que hoy sufre las consecuencias de la falta del servicio, que durante 35 días estuvo suspendido y ahora volvió, pero a medias.
Tras más de un mes, el Belgrano Norte volvió a rodar por los rieles de Alberti y la zona de la estación volvió a tener vida, aunque no en su plenitud.
Ayer, se iba a llevar a cabo una protesta, finalmente fallida, para que el servicio de Ferrovías vuelva a ser completo desde Villa Rosa a Retiro. En el lugar, El Diario recorrió el centro de la localidad y recogió el lado B de la problemática de no tener tren en un pueblo alejado de las rutas.
“Si antes salir de Alberti en colectivo era caótico, ahora es casi imposible”, aseguró Alejandro, mientras formaba una larga fila, de no menos de 15 personas, para subir al 510 en un horario pico. Eran las 17.30, cuando se juntan trabajadores, alumnos que salen de las escuelas y otros que van a estudiar.
“Trabajo de noche, entro a las 22, con el tren no solo salía de mi casa a las 20, sino que además gastaba mucho menos. Realmente esto de no tener servicio me está saliendo caro y encima la plata alcanza cada vez menos”, cerró Alejandro ya casi subiendo al estribo.
En tanto, en su negocio a pocos metros de la estación, Esther contó: “la inseguridad me preocupa porque realmente estamos en un momento jodido, pero más me preocupa que no haya tren, porque vendemos cada vez menos y sin movimiento de gente acá la verdad es complicado”.
La mujer afirmó lo que en la calle los vecinos de a pie repetían una y otra vez: “esta gente (refiriéndose a la empresa concesionaria Ferrovías) nos desarmó la vida, no solo nos dejaron sin transporte, muchos tienen que dejar de comprar cosas para poder viajar porque les sale mucho más caro y hay quienes dejaron de trabajar porque no les convenía”.



