Pacientes insulinodependientes reclamaron la falta de insumos en la salud pública y aseguraron que bajaron la calidad del medicamento que les brindan.
Remarcaron que tras algunos meses de señalar que no estaban entrando jeringas y tiras reactivas, fuentes oficiales les confesaron que se trata de un recorte presupuestario del área y que ya no se entregarán más.
Uno de los denunciantes fue Rafael Guarrera, el vecino contó que hace poco más de seis meses se quedó sin trabajo y por ende sin obra social y tuvo que acudir a la Salud pública.
En su relato, explicó que hasta hace cuatro meses, aproximadamente, recibía dispositivos del tamaño de una lapicera con seis aplicaciones y que con esa medicación tenía la enfermedad controlada.
Pero en ese tiempo, le dijeron que el sistema de salud local, había cambiado de proveedor y le entregaron los frascos de insulina, sin los reactivos, ni jeringas y le dijeron que no había.
Así pasaron tres meses y la situación es la misma: “mi marido consume 40 unidades de insulina por día y al estar sin trabajo realmente se nos complica comprarla”, explicó Verónica y agregó: “lo peor es que están poniendo en riesgo su vida, porque con los nuevos frascos que le están dando son de baja calidad y él se despierta con picos muy altos y su cuerpo se está deteriorando visiblemente”.


