El jueves último, pilaradiario.com publicó una foto de dos ciclistas entrenando en la ruta Panamericana, casi “chupados” a un vehículo. A raíz de la imagen, se reavivó la polémica: ¿pueden o no los deportistas usar la traza como pista de entrenamiento?
Si nos basamos en la legislación vigente en nuestro país, los ciclistas tienen prohibido circular por autopistas. Esto es, entre otras cosas, porque la velocidad mínima para circular por estas vías es de 60 km/h por lo cual Prefectura y Gendarmería tendrían la potestad de obligar a cualquier ciclista que circule por Panamericana, u otras autopistas, a bajar hacia la colectora.
“Como es una ruta nacional, corresponde a Gendarmería o Prefectura hacer cumplir la ley pero, desde enero de este año, esta potestad también la tiene la Agencia Nacional de Seguridad Vial, que en lugar de hacer controles estáticos debería hacerlos dinámicos y en distintos lugares para poder evitar que pasen estas cosas”, explicó el titular del Observatorio Vial Latinoamericano (OVILAM), Fabián Pons.
“En principio lo que se tiene que hacer cuando se detecta un pelotón, es usar la pedagogía y después escoltarlos hasta la próxima bajada para que salgan de la traza y tomen las colectoras”, detalló el experto en seguridad vial que, de cualquier modo, reconoció que los ciclistas carecen de lugares propicios para entrenar “pero es claro que en Panamericana tienen prohibido transitar”.
En defensa de los deportistas opinó Oscar García, profesional en esta disciplina y entrenador de Go Team Pilar, que reconoció que es un tema muy “sensible” pero que “va a seguir pasando porque no tenemos un lugar apto para entrenar, y los pocos que hay los cierran para poner otras cosas”.
El deportista destacó lo que pasa en ciudades de países europeos, en donde hay bicisendas aptas para que los ciclistas puedan circular sin poner en peligro su vida y lamentó que “nosotros pareciera que vamos retrocediendo en ese sentido”.
Aunque sus alumnos no “suben” a la Panamericana, él sí suele utilizar esta vía para entrenar ya que “en un entrenamiento podemos llegar a hacer 130 kilómetros”.
Una alternativa que propuso García fue que se acondicione la ruta 8 para hacer bicisendas porque, a su entender, tiene el ancho suficiente como para poder hacerlo. De esta manera, dijo, “nosotros estaríamos seguros y los automovilistas entenderían que ese espacio no lo pueden ocupar”.



