Aquellos que transitan la ruta 8 a la altura del barrio La Lonja, pueden encontrarse con un cartel de importantes proporciones que reza, con orgullo, que la calle Saraví fue pavimentada. Pero, al parecer, esto no sería tan así. Jorge, vecino del barrio, aseguró que “hace cuatro meses dejaron de trabajar, se fueron y no volvieron”.
De esta manera, la calle Saraví no solo no fue terminada de asfaltar sino que los carteles se pusieron en época de elecciones, cuando la obra estaba lejos de ser concluida. “Poner un cartel antes de terminar una obra es una burla, la verdad es que estoy indignado. Sé que el intendente está haciendo muchas obras, pero si empezás algo, terminalo, no lo dejés a medio hacer”, manifestó Jorge, con visible enojo.
Además, esta situación trajo un problema extra para los vecinos: las calles internas también están destruidas ya que los autos que no pueden transitar por Saraví, eligen ir por adentro. En este sentido, el vecino, que eligió comunicarse con El Diario luego de reiterados reclamos al Municipio que no fueron escuchados, expresó: “Para arreglar las calles internas vinieron la semana pasada, trabajaron tres días y no volvieron más. De hecho dejaron la piedra partida y ni siquiera pasaron una aplanadora”.
En cuanto a la obra de Saraví, que comenzó el año pasado, también prometía la realización de veredas y un sistema de salida de agua para que el barrio no se inunde. Al parecer, esto tampoco se cumplió. “Cuando llueve los peatones para no embarrarse van por el asfalto, qué pasa si un día un auto no los ve”, se preguntó el hombre que, decepcionado, aseguró: “Prometieron un cambio, pero todo sigue igual, como vecino me siento burlado”.


