En los últimos días, las categorías Súper TC2000 y TC2000 dieron a conocer un comunicado en el cual, sumándose a la decisión de la Fórmula1, expresaron su intención de cambiar el rol de las promotoras, eliminando “su uso para acciones que estrictamente se desarrollen como exhibición de publicidad” y las opiniones no se hicieron esperar.
“Tanto Súper TC2000 como TC2000 promoverán la incorporación de personal de ambos sexos para funciones promocionales, con una vestimenta similar a la del resto del equipo, y eliminará la exhibición de las promotoras como fondo de las notas de televisión o audiovisuales de la transmisión oficial”, reza el comunicado que, asimismo, aclara que la resolución “no afecta las fuentes de trabajo del personal actual”.
Llamativamente, disgustado por la decisión, uno de los que alzó la voz fue Matías Rossi, quien en su cuenta de Twitter (@rossimatias) expresó: “Qué pena, parte del folclore del automovilismo de toda la vida ya no va a estar”. Y las respuestas empezaron a caer a la velocidad de un auto de competición. Así, una joven lo acusó de "cosificar" a las mujeres y, el delvisense, en lugar de quedarse callado, salió con los tapones de punta.
“Preguntale a las chicas que trabajan de promotoras y se pagan los estudios si están de acuerdo. El cosinosecuanto no sé qué es”, expuso. A partir de ahí, el grifo de los comentarios se abrió, con opiniones para todos los gustos. Mientras que las feministas pusieron el grito en el cielo, muchas mujeres y hombres salieron a bancar al corredor.
“Aguante las promotoras. Es una locura dejar a las chicas sin trabajo, y ni siquiera les preguntaron si se sienten usadas”, dijo Emiliano. Por su parte, la usuaria @LittleAppleJB defendió: “Me da vergüenza que por ser mujer salgan a decir cualquier cosa. He visto miles de carreras, he estado en boxes y he conversado con las promotoras, tienen buen trabajo y no son cosificadas. Déjense de joder”, lanzó.
Más incisivo, otro usuario agregó: “Estamos en una era en donde un par de locas decidieron que solo ellas tienen la vara moral y la aplican a discreción. Habrá que encontrar la manera de demostrarles que es un error”.
De esta manera, tal vez sin quererlo, el delvisense prendió el fósforo e hizo estallar la polémica.