Se cumplió ayer el octavo día consecutivo de reclamos vecinales por la falta de agua en miles de hogares del centro de Pilar y barrios aledaños. El jueves, la empresa Aysa trató de mitigar la situación saliendo a repartir agua y llenar los tanques de las viviendas afectadas, con un camión cisterna.
Tarde pero segura llegó la reacción de las autoridades. El jefe de Gabinete, Juan Pablo Martignone, le confirmó a El Diario que el próximo miércoles, representantes de la empresa irán al Concejo Deliberante a dar explicaciones por el déficit del servicio, el cual empezó hace varias semanas. Mientras tanto, la concesionaria continuará con su plan de distribución de agua potable.
En tanto, Martignone confirmó que desde el gobierno están en contacto permanente con la firma y a la hora de buscarle una explicación al déficit del servicio responsabilizó a Sudamericana de Aguas, la anterior concesionaria: “dejaron la red en un estado crítico”, sentenció.
Por otra parte, la información que, por ahora, tiene el Municipio es la misma que la firma le dio a los usuarios el jueves último, es decir que el servicio comenzaría a normalizarse en los próximos días luego de haber solucionado el problema en tres de las bombas que abastecen a distintos barrios de Pilar, las cuales estaban quemadas.
Al mismo tiempo y aportando a estos datos, Martignone lanzó: “en los tres o cuatro meses de operación que lleva AySA ya resolvió 3.000 fugas y aún le faltan solucionar miles”.




