La tarifa de electricidad para los hogares de la Ciudad y el Gran Buenos Aires aumentará de manera escalonada hasta el 55% entre febrero y agosto inclusive, informaron ayer fuentes de la Secretaría de Energía.
De manera paralela, y por efecto de la suba de la tarifa de electricidad a nivel mayorista, en el resto del país se producirá un incremento en torno al 35% en similar período.
Para los clientes de Edenor y Edesur los aumentos de tarifas serán del 26% en febrero, 14% en marzo, 4% en abril y otro 4% en agosto.
De esta manera, un cliente de Edenor que en diciembre consumió 300 kilowats/hora y pagó $ 819 pasará en marzo a abonar $1.184, según las estimaciones oficiales.
Con el aumento del 26% dispuesto para marzo en la electricidad, un tercio de los hogares pasará a pagar menos de $ 600 por mes; mientras que alrededor del 70% de los usuarios abonará alrededor de $1.275, en la región del AMBA, según los cálculos oficiales.
Con estos incrementos, y los que se den a nivel provincial, los subsidios que el Estado aporta al consumo de electricidad llegaran a US$ 2.565 millones el año próximo, contra US$ 4.355 millones de 2018 y US$ 11.465 millones de 2015.
Las fuentes recordaron además, que a partir del primero de enero los contratos de concesión de servicios que prestan Edenor y Edesur pasarán a la órbita de los gobiernos de la Ciudad de Buenos Aires y de la provincia de Buenos Aires, con lo que dejarán de depender de manera directa de la cartera que tiene a su cargo.
A partir del año próximo, estos dos estados deberán crear un organismo interjurisdicción que reemplace al actual Ente Nacional de Regulación de la Electricidad (ENRE), y también deberán definir a quiénes beneficiará la tarifa social y cuál será el monto a abonar.
En esa línea, los funcionarios y técnicos de la Secretaría de Energía trabajaban para definir los montos de deuda que mantienen con Edenor y Edesur por el suministro de electricidad a barrios carenciados, deudas que serán transferidas al gobierno porteño y al bonaerense.


