Ubicada desde su nacimiento sobre la calle Hipólito Yrigoyen, en pleno centro pilarense, la panadería La Espiga de Oro logró convertirse con el paso de los años en un clásico.
Comandada en la actualidad por una cuarta generación de panaderos, con la juventud de los nuevos encargados llegaron las ganas de expandirse para seguir creciendo. Así, decidieron sumar una sucursal en un lugar estratégico como el K50, particularmente, en el complejo Torres del Sol.
Aunque hoy por hoy quienes tomaron la batuta son Marisa y Sebastián, hija y nieto respectivamente de Nilda Rodríguez que heredó el negocio de manos de su padre, Sabino, toda la familia aporta la suyo. Y fue por esa razón, notando que las últimas generaciones también tenían deseos de sumarse, que los encargados de La Espiga consideraron que era hora de embarcarse en el proyecto de sumar una nueva sucursal.
Tan convencidos estaban de dar el gran paso que las charlas comenzaron en agosto y ya en noviembre estaban firmando el contrato. Finalmente, el pasado lunes 3 de diciembre fue la gran apertura al público.
“Al local vienen clientes de todos lados, no solo de Pilar, por eso nos pareció que ubicarnos en la zona del kilómetro 50 era importante. En este nuevo local buscamos mantener el servicio, la calidad y la buena atención que siempre nos caracterizó”, señaló Sebastián, que tuvo la dicha de aprender el oficio de la mano de su propio abuelo Mario “Pocho” Ghiglone.
Asimismo, continuó: “Sabemos que es una apuesta fuerte por la situación que estamos atravesando como país pero tener la posibilidad de abrir una sucursal, de darle empleo a más gente es algo que nos pone muy contentos”.
Y, obviamente, nada de esto hubiera sido posible para la familia Ghiglione Rodríguez sin el apoyo de Nilda que, con 84 años, sigue al frente del clan y aunque ya no se hace cargo de llevar adelante el negocio, sigue aportando su sabiduría.
“Como toda persona mayor, le tiene un poco de rechazo a lo nuevo, pero con el paso del tiempo se fue acostumbrando y una vez que nos embarcamos nos apoyó en todo y hasta participó en la decoración del nuevo espacio”, reconoció el orgulloso nieto.
Tradicional panadería de Pilar abrió una sucursal en el K50
La Espiga de Oro, con más de 70 años de trayectoria, inauguró un local en Torres del Sol. En la actualidad es comandada por la cuarta generación de panaderos.
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Personas emplea La Espiga de Oro con las 8 que se sumaron en la nueva sucursal del K50.