La cuarta entrega de uno de los filmes considerados "de culto” dentro de la ciencia ficción es, sin dudas, una de las mejores películas de acción de los últimos años. Son 120 minutos de persecución por el desierto a altas velocidades, héroes y villanos dignos de sacarse el sombrero, y hasta un guitarrista ciego a bordo de un camión que lanza fuego. Eso sí, con una trama que no pierde la seriedad y el hilo conductor en ningún momento, sin ninguna toma o escena de acción ridícula o de relleno innecesaria. George Miller, director de la primera entrega de 1979, nos deleita con esta nueva pieza maestra con actores que dan la talla para semejante obra, como son Tom Hardy y Charlize Theron.


