Hace poco menos de un mes, la guardería de bicicletas y motos de la estación del Ferrocarril San Martín de Pilar fue desmantelada y varios rodados desaparecieron junto con la estructura donde los guardaban los usuarios.
Quien estaba a cargo del lugar o tenía la concesión, fue quitado del lugar y solo alcanzó a colocar un cartel anunciando que la guardería dejaría de recibir rodados. Pero varios de sus clientes, todavía no encontraron las bicicletas que tenían guardadas.
Los usuarios creyeron que la desaparición de sus vehículos, estaba vinculada a la obra que lleva adelante el Municipio con la construcción del Centro de Transbordo. Pero según aclaró el Subsecretario de Infraestructura de Transporte, Carlos Frutos, esa obra nada tiene que ver con la comuna. En tanto, aseguró que se trata de los trabajos son del operador del ferrocarril y prometió pedir una respuesta para saber qué pasó con las bicicletas de los vecinos.
Según contaron a El Diario quienes trabajan a diario en la zona, las obras comenzaron casi en forma simultánea con el Centro de Transbordo del Municipio y por eso todos creyeron que se trataba de lo mismo.
En dialogo con FM Plaza (92.1 Mhz) Mirta, una vecina del barrio Peruzzotti y usuaria de la guardería denunció: "Me siento realmente estafada porque dejaba mi bicicletas en la guardería. Un día cuando fui a las 4 de la mañana había un cartel que decía a partir de la fecha no se guardaran más bicicletas por una semana. Yo la había dejado 4 días pagando los 40 pesos correspondientes (10 pesos por día) y cuando fui a buscarla no estaba y no había nada”.
La mujer continuó su relato remarcando: "Pregunte ahí y nadie sabe nada, encima te mandan a llamar al 147 y parece que te toman el pelo”.
En tanto, Mirta aseguró que ya, luego de casi un mes, la bici no le importa, pero señaló: "Mi hijo dejaba su moto todas las mañanas y se iba a trabajar, ahora tiene que ir caminando porque no tiene donde dejarla y corre riesgo de que lo asalten”.
Se esfumaron
En la recorrida por la estación, El Diario habló con usuarios y vendedores de la zona, que remarcaron que si bien la guardería no era manejada de la mejor manera, les otorgaba soluciones a muchas personas que llegan desde barrios alejados a tomar el tren.
"Cuando empezaron a desarmar la guardería, yo vine justo a buscar mi bici y vi como los mismos trabajadores sacaban las bicicletas y las dejaban en la otra punta, en el ingreso a la estación, apoyadas contra el alambrado”, explicó Fernando, que ahora le deja la bicicleta a un comerciante conocido de la zona.
El joven señaló: "La verdad que yo no sé si las dejaron ahí y cualquiera se las llevó, si vino alguien a juntarlas y llevárselas o qué pasó, pero por lo menos 10 bicis vi que dejaron ahí apoyadas contra el tejido”.
Por su parte, mientras miraba a los obreros trabajar en el suelo del espacio en el que estaba la guardería, Fermín contó a El Diario: "Les pregunté y no saben si van a poner una guardería nueva o qué. Pero mi pibe todavía está buscando la bici que no le devolvieron y como él varios laburantes que la dejaban acá, la verdad que es un desastre como se manejaron”.
Mientras nadie da respuestas y quienes realizan las obras dicen desconocer lo que pasó, Francisco, otro usuario de la guardería, parafraseo a Argentino Luna y lanzó: "Son todos buenos paisanos, pero las bicis no aparecen”.
"Hablamos con el operador del ferrocarril a cargo de esa obra y nos van a hacer una devolución sobre el tema.”
CARLOS FRUTOS.
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Pesos eras el costo de la estadía por las bicicletas en la guardería de la estación de Pilar.