Hace tres años, la vida de Tomás Zetti (28) cambió para siempre. A raíz de una enfermedad, quedó sordo pero, más allá de eso, no dejó de prepararse para poder conseguir un trabajo. Tuvo desde entonces innumerable cantidad de entrevistas, pero en todas fue rechazado.
Aunque muchas veces se siente frustrado, no baja los brazos y continuará insistiendo hasta que alguien entienda que su sordera no es un limitante sino todo lo contrario, le dio una capacidad única: la fortaleza para no rendirse.
A los 21 comenzó a perder la audición y hace tres años, con solo 25, perdió la capacidad de escuchar por completo. Hoy tiene un implante y hace rehabilitación para, día a día, captar más sonidos. Además, empezó a estudiar lenguaje de señas junto a su mujer, Eugenia, en la Escuela Municipal de Pilarica.
Técnico cardiólogo y chef, después de quedar sordo estudió en otra Escuela Municipal (la de Fortabat), Autocad –de los 60 que ingresaron, terminaron 4 y él lo hizo con 10– por lo que está sobradamente preparado para trabajar pero, aunque tuvo muchas entrevistas, en todas lo desestimaron por su discapacidad.
"Fui a muchas entrevistas, tanto en Capital Federal como en Pilar pero no me aceptaron en ninguna. Incluso me ofrecí como lavaplatos y hasta me pasó que en una pizzería me llamaron tres veces, porque se ve que mi CV les gustaba, pero en las tres me rechazaron”, apuntó Tomás.
"Terminé diciéndoles que no lo llamen más porque no se puede tener tanta falta de tacto y de respeto de llamarlo en distintas oportunidades para entrevistarlo y rechazarlo cuando se acuerdan de que no puede escuchar”, expresó su mujer.
Cada una de las entrevistas en las cuales es rechazado genera en él una profunda tristeza, frustración y bronca. Pero, a pesar de ello, continúa sin bajar los brazos y, cada paso que da, al lado suyo está Eugenia, con quien comparte la vida hace tres años, y lo sostiene como un roble.
Con mucho esfuerzo y dedicación, pudo desarrollar su propio emprendimiento. Entrega verduras y comida elaborada en barrios cerrados de la zona, pero lo que verdaderamente quiere es sentirse incluido.
"Tener una razón para todas las mañanas levantarse, cambiarse e ir a trabajar en un entorno donde tenga compañeros de trabajo y una rutina que cumplir”, sostuvo su mujer.
Cabe destacar que aunque no escucha, habla perfectamente y puede leer los labios sin inconvenientes por lo que no tiene problemas para comunicarse siempre y cuando del otro lado haya alguien dispuesto a hacerlo.
Pese a que se encontró con personas que le faltaron el respeto y lo destrataron, también mucha otra le tendió una mano.
Eugenia publicó un posteo en Facebook que a los dos días ya había sido compartido por 600 personas. ¿El resultado? La semana que viene tiene tres entrevistas, recibió incontable cantidad de mensajes de apoyo y hasta le mandaron datos sobre cursos que puede realizar.
Contacto
El teléfono para comunicarse con Eugenia y Tomás para una oportunidad laboral: (011) – 15 – 5820-4169.
Para hacerle encargos de comida a Tomás sólo a través de WhatsApp al
(011) – 15 – 6937 – 4538.