Hace 8 años fue designado Juez de Garantías de Pilar, y
el 31 de este mes asumirá un nuevo cargo que, sin dudas, representa un nuevo
reto en su labor en el ámbito judicial: fue elegido por otros colegiados como
presidente del Colegio de Magistrados de San Isidro, papel que cumplirá por los
próximos dos años. Con vasta experiencia (ingresó al Poder Judicial con solo 18
años), trató casos mediáticos como la causa Farré.
-¿Qué
es un Colegio de Magistrados?
Es una asociación civil que nuclea a jueces, fiscales,
defensores, asesores de incapaces y funcionarios judicial, que tiene la función
principal de representar los intereses legítimos de los colegiados en todo lo
que les incumbe o todas las áreas en las cuales tenga intervención como, por
ejemplo, materia salarial, defensa de las condiciones de trabajo, promover la
independencia del Poder Judicial, y demás cuestiones que atañen a nuestra
labor.
-El 13
de julio fue elegido por el 53% de los votos como nuevo presidente del Colegio
de Magistrados del Departamento judicial San Isidro que nuclea, entre otros, al
Juzgado descentralizado de Pilar. ¿Qué significa para usted asumir un rol de
tamaña responsabilidad?
Representa un desafío muy importante. Yo integré el
Colegio de Magistrados durante ocho años, primero como Consejero suplente y
luego como titular, y en ese tiempo desarrollé una serie de ideas que hoy, como
Presidente, me va a tocar gestionarlas y concretarlas.
-¿Y
en qué consisten estas ideas que tiene en mente?
Son ideas que hacen al bienestar tanto de quienes
integran el Poder Judicial, como del Poder Judicial mismo y, como consecuencia,
benefician el sistema de justicia al cual accede la sociedad.
En este sentido creo que es muy importante fomentar la
capacitación constante, porque un funcionario mejor capacitado, que conozca
mejor cuál es su función y cómo llevarla a cabo, mejora la calidad del servicio
de Justicia y la realidad es que hoy la forma de adquirir habilidades no tiene
que ser solo a través de la técnica, es decir, el derecho, sino que también
debe incluir cuestiones como la habilidad argumentativa, la oratoria y sobre
todo, tener la sensibilidad y la empatía para poder atender al usuario del
Sistema Judicial que requiere de una atención especial.
Además, queremos poner el eje en fomentar la
participación de todos los colegiados, nos hayan votado o no, para que nos
puedan comunicar sus inquietudes y a partir de allí establecer una forma de
trabajo.
-Y
particularmente en Pilar, ¿qué aspira lograr en cuanto a la autarquía que
pretende respecto del núcleo judicial que es San Isidro?
Desarrollé toda mi carrera en el poder judicial de San
Isidro, hasta que en 2009 me designaron Juez de Garantías descentralizado en Pilar,
que fue el primer juzgado descentralizado perteneciente al departamento
judicial San Isidro, en Pilar. Así que llegamos en un momento en el cual no
había otros órganos descentralizados y se fueron sumando los otros. Y creo que
en estos 8 años al frente del Juzgado de Garantías Nº6 pude ver que es
importante que se revalorice y se tenga en cuenta el tema de la
descentralización, que es lo que voy a tratar de impulsar desde el Colegio de
Magistrados.
Considero que parte de la gestión del Colegio tiene que
ser reivindicar el valor en sí mismo que tiene la descentralización y lograr
que los órganos descentralizados tengan su propia reglamentación al momento de
gestionar procesos y demás. Resumiendo, no depender tanto de la cabeza central,
sino tener autonomía en cuestiones propias de la descentralizada de Pilar.
José Vera
La causa del joven músico de Derqui recayó en el Juzgado
de Garantías Nº6, a cargo de Ceballos y la UFI Nº2, a cargo del fiscal
Leonardo Loiterstein.