El lunes último, entre las 20 y las 21, tres unidades de
la línea 520 fueron atacadas a pedradas en la ruta 8, más precisamente entre
las calles Los Nogales y Carlos Calvo. A raíz de este suceso, usuarios de otras
líneas denunciaron haber sufrido ataques de características similares.
Tal es el caso de un vecino que señaló que el martes
pasado, cerca de las 4 de la mañana, le tiraron piedras a un colectivo de la
línea 276 en Ruta 25 y Panamericana. Más allá de que era entrada la madrugada,
de acuerdo a lo que expresó esta persona, "nadie hizo nada”.
Otra empresa que al parecer también padece los embates de
desconocidos que atentan con piedras es la 510. Un lector de El Diario denunció
que transitando por la calle Chacabuco, en pleno centro, el colectivo en el
cual se trasladaba fue asestado por piedrazos de distintos tamaños.
Más allá del real daño material que genera en los
vehículos (en el caso de los tres colectivos de la 520, por ejemplo, rompieron
ventanillas y provocaron abolladuras), lo cierto es que es una situación que
pone en peligro tanto a los choferes de los colectivos como a los mismos
pasajeros que, en muchos casos, aseguran: "viajamos con miedo”.