Algunos lo hicieron por herencia, otros porque crecieron viendo ese modelo de vida y decidieron continuar el mismo camino: son padres e hijos que comparten profesiones, gustos y pasiones en común. Deportistas, docentes, médicos… Actividades que se transmiten de una generación a otra que son motivo de orgullo para unos y para otros.
De palos y astillas: padres e hijos unidos por una vocación
Sus hijos crecieron viendo cómo trabajaban y se desempeñaban. Hoy son colegas o compañeros. Historias de pasiones transmitidas de una generación a otra.
Soñar de a dos
Hace cinco años, en una mesa familiar, Roberto Guzmán propuso la "loca idea” (según sus propias palabras) de fundar un club de fútbol que compitiera en la Liga Escobarense. Así nació el Club Social y Deportivo Manzanares, que conduce junto a un pilar fundamental: su hijo Rodrigo.
"Con mucho trabajo, esfuerzo y dedicación hemos logrado que llegue gente de todos lados, en un ambiente familiar. Es algo más que importante”, saca pecho Roberto.
El club ya tiene su predio y ha logrado consolidarse en la Liga. "Rodrigo es uno de los precursores, junto a mi esposa, mi hermana, mi sobrina… Fue algo lindo y lo sigue siendo, estamos creciendo a pulmón, con todos los papeles al día, que es el camino más largo pero el más seguro”.
Y, sobre el hecho de que su hijo le cuide las espaldas "me llena el alma. Ahora empezó a armar las inferiores, y es un placer terminar de trabajar e ir al club a ver cómo juegan los más chiquitos”.
Herencia fierrera
Nombrar al Vasco Jorge Oyhanart es palabra santa en el mundo del automovilismo. Además es, uno de los mayores ídolos deportivos que tuvieron los pilarenses. Una vez que dejó la actividad, fue su hijo Mariano quien tomó la posta y despuntó el vicio a bordo del auto.
"Es algo que se fue dando solo –expresa el menor de la familia-, de chiquito siempre estuve muy metido en el ambiente, acompañando a mi papá. Eso sí: me llevaba a las carreras según lo que tuviera que hacer para el colegio…”.
Sobre su incursión en el automovilismo, Mariano recuerda que "apenas pude hacerlo lo intenté, y como el resultado fue decoroso, seguí”, agregando que su padre "siempre me ayudaba en todo lo que podía. Cuando él se retiró yo todavía era un adolescente, pero cuando empecé recibí su apoyo”.
El hijo del Vasco no duda en resaltar "las ganas que tiene, va a cumplir 70 años y tiene la misma pasión de siempre. Si fuera por él, estaría todo el tiempo en el taller”.
Ambos
Juan Martín Iacometti, 22 años, estudiante de Medicina, hijo del cardiólogo Gilber Iacometti y la neuróloga Viviana Núñez, conversó acerca de la elección de la carrera que, en este caso, viene por partida doble.
En casos así, muchas son las veces que se cuestiona cuánto es vocación y cuánto es inducido: "Más allá de la influencia que tienen mis padres en esta carrera y lo que son como profesionales, yo desde chiquito siempre supe que era lo que quería seguir. Me encanta lo que es el contacto con los pacientes, el trato con las personas, y me salía de forma automática querer ir ayudar o socorrer, por así decir, a las personas que podían llegar a necesitarlo, así sea un tirón, un calambre, lo que sea. Siempre sentí que tenía que ayudar”.
Juan Martín cuenta lo que significa para él la profesión: "No me lo tomo como una herencia, sino como que tengo dos grandes ejemplos a seguir. Cuento con la suerte de tener esa base de médicos responsables y prestigiosos; y de encima tenerlos como padres. Sin duda me encantaría llegar a ser lo que son, o quién sabe, inclusive mejor.”
Pizarrones
Victoria Carey es docente del Nivel Inicial, e hija de Carlos Carey, uno de los maestros más respetados y queridos de Pilar, con medio siglo de experiencia en las aulas. "Desde la Secundaria –recuerda- empezó a gustarme la idea de ser docente. Hablaba mucho con mi viejo, y además acompañaba bastante a mi mamá con sus clases de apoyo escolar, era algo que me fascinaba”.
No obstante, cuando terminó el colegio la carrera elegida en primera instancia fue Trabajo Social: "Empecé la universidad, pero tiempo después me cambié al magisterio. Cuando les conté a mis padres que quería ser docente, ninguno de los dos estaba de acuerdo… Conocían las cosas buenas y malas de la profesión”.
Sin embargo, el tiempo le dio la razón y en casa de los Carey todo es armonía… Victoria destaca que "de mi viejo siempre me quedé con el compromiso, la dedicación y responsabilidad que siempre le puso a la docencia”.
"Mi papá va a cumplir 70 años y tiene la misma pasión de siempre. Si fuera por él, estaría todo el tiempo en el taller”.
MARIANO OYHANART.
"De mi viejo siempre me quedé con el compromiso, la dedicación y responsabilidad que siempre le puso a la docencia”.
VICTORIA CAREY.