Joanna es albanesa. Terminó los estudios de Medicina en la Universidad Católica Nuestra Señora del Buen Consejo de Tirana, capital de Albania. Recibió el bautismo hace poco, siendo sus padres y su familia de religión musulmana.
Su paso a la Iglesia católica le ha traído problemas familiares.
Ella ha visto en la fe católica que Dios es amor, que se entregó por todos los hombres de todos los tiempos por amor, lo que es una promesa para siempre.
Estuvo en Barcelona hace poco como participante del Simposio Europeo (preparatorio del sínodo mundial de obispos que se reunirá en 2018).
"Es muy importante crear un nuevo formato de actividades que más interesan a los jóvenes. Porque solo así pueden conocer y vivir la alegría del Evangelio.
Yo he crecido en escuelas católicas desde muy pequeñita y ahora estudio en una universidad católica.
Entendí que vivir una vida sin sacramentos no tiene sentido, era una vida que ya no me pertenecía.
Para mí, vivir la fe católica significa vivir cada día una promesa de amor. Siempre cuando hago la Señal de la Cruz recuerdo esta promesa. Jesús ha vencido a la muerte para decirnos que el amor de Dios ¡siempre vencerá! Su amor es la única verdad que vencerá.
Nosotros sabemos esto con seguridad porque Jesús mismo nos lo ha demostrado que el gozo viene solo de Dios.
Toda mi alegría, positividad y felicidad vienen de Dios, de su promesa de amor, del Evangelio, de los sacramentos.
El cristiano siempre debe recordar la identidad del otro y el amor que Dios tiene para todos sus hijos. La actitud de los cristianos debe estar llena de amor y de respeto por el otro.”
Recuerdo una frase que leí en un libro que habla de los mártires. Decía: "Estaban yendo a la muerte con una gran sonrisa en su cara, pura y verdadera que solo viene de Dios, la alegría del amor, la alegría de la promesa, la alegría de los mártires.
Una alegría, un gozo, que no se apaga ni siquiera cuando estás cerca de la muerte, incluso cuando te están torturando, una alegría que no conoce condiciones humanas, no conoce miedos porque nace y se nutre de la promesa de Dios. Ser feliz siempre porque sabes que tienes a Dios para siempre.
Lo cristianos debemos entender que aquellos musulmanes necesitan ayuda, amor y servicio ahora más que nunca.
Ellos necesitan del Evangelio. Debemos ser incansables en proclamar nuestra fe gozosa y nuestro mensaje de amor.
Ella encontró la felicidad del ser cristiano y el valor de los sacramentos. Y ¿Tú?
(Mañana, lunes 29, reanudaré mi programa radial- Gracias). l
FM Plaza 92.1.
Pueden escuchar los micros del padre Sayu, "Con Jesús y María mi vida es feliz”, lunes, miércoles y viernes a las 22, por FM Plaza 92.1. Correo:
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