Esta mañana,
cerca de las 5, comenzaron a llegar algunos comerciantes a la peatonal de la
calle Rivadavia y se encontraron con un panorama desolador. Macetas, tachos de
basura y mobiliario en general, destrozado. Aunque aseguran que es una
situación que se repite todos los fines de semana, sostienen que en esta
oportunidad "se pasaron de la raya” y acusan a los jóvenes que salen de los
boliches.
En la
peatonal de la calle Rivadavia hay locales de todo tipo: farmacias, negocios de
ropa, panaderías, heladerías y demás. Muchos de ellos funcionan también los
fines de semana y, en algunos casos como las panaderías, desde la mañana bien
temprano.
Fue
precisamente cerca de las 5 de la mañana que algunos comerciantes comenzaron a
llegar a sus negocios para abrir las puertas y se encontraron con un paisaje
angustioso; macetas, tachos de basura y mobiliario de todo tipo, demolido.
Más allá de
que aseveran que no es la primera vez que pasa esto y "ya es moneda corriente”,
sostienen que esta vez se "pasaron de la raya porque no dejaron nada sano”. Al
momento de romper, no hicieron distinción entre lo nuevo y lo viejo, tanto es
así que la semana pasada se habían cambiado las macetas y las rompieron a todas.
Los
principales acusados por este acto de vandalismo son algunos de los jóvenes que
salen de los boliches y "de paso destrozan lo que tienen a su alcance”. Es por
esta razón, y porque están cansados de que todos los fines de semana suceda lo
mismo, que vecinos y dueños de comercios por igual, piden que alguien controle
a los chicos que al salir de los boliches, quién sabe si a modo de "divertimento”
o simplemente por el gusto de hacer daño, rompen el mobiliario urbano.