Este domingo, con la edición impresa de El Diario Regional, entrevista con Sayu George,
el Padre Sayu para todos, sacerdote llegado desde India hace casi 6 años y que
se ha convertido en un referente y guía de consulta para gente con dolencias
físicas y espirituales.
Las misas de imposición de manos se llevan a
cabo el último domingo de cada mes, en el gimnasio del Instituto Verbo Divino.
El promedio de asistencia es de 450 o 500 personas en cada encuentro, a veces
ese número es mucho mayor.
"La
imposición de manos es un don. A medida que uno ejerce se da cuenta cada vez
más cómo Dios está utilizando sus manos para sanar a las personas”.
"Recomiendo
rezar aunque sea 5 minutos a diario, como comienzo del día. Lo hacía desde mi
niñez y arranco el día con otra energía, con otro espíritu”.
"Para mí es
una enorme satisfacción dar una pequeñísima luz, una orientación. A veces
vienen parejas peleadas y hay que hablar tomar las cosas de otra manera”.