Pasó un mes y medio de la muerte de Silvia Graciela Cabrera, docente pilarense embestida por un conductor alcoholizado que escapaba de otras dos personas, y sus familiares siguen reclamando justicia.
Homenaje a docente que murió embestida por conductor borracho
Silvia Cabrera falleció en enero, cuando su auto fue chocado de atrás. La biblioteca de la escuela en la que enseñaba lleva su nombre. Hay tres imputados, que están libres.
Mientras tanto, como una manera de reconocer su trayectoria, el Colegio María Madre Nuestra, de Manuel Alberti (donde se desempeñó por casi 30 años), arrancó el ciclo lectivo con un homenaje en su memoria.
Así, desde ahora la biblioteca de la entidad se llama "Profesora Silvia Graciela Cabrera”. En la placa , se indica: "Homenaje a su trayectoria y dedicación por la educación en esta comunidad”. A su vez, dentro de la biblioteca, un cuadro con su foto expresa: "En memoria de una gran mujer y maestra de la vida”.
Por su permanencia y capacidad, Graciela se convirtió en una referente de la institución, especializándose en las dificultades de aprendizaje como maestra recuperadora. Cada día, alumnos con diferentes complicaciones para estudiar eran recibidos por ella en su gabinete. Cuando ocurrió el accidente, estaba cerca de jubilarse, aunque evaluaba la posibilidad de continuar ejerciendo la docencia dentro del programa de contención que lleva adelante el instituto.
Trágico
El hecho ocurrió en la madrugada de 20 de enero, cuando Graciela circulaba en auto (un Chevrolet Agile) por la Avenida Maipú -Vicente López- junto a una amiga, Rosa Pedercino.
Estaban detenidas en un semáforo en rojo cuando desde atrás recibieron un fortísimo impacto de otro vehículo. El conductor circulaba alcoholizado y a alta velocidad. Rosa quedó internada, pero Graciela falleció en el acto.
El auto que las chocó –un VW Suran- era conducido por Tomás Núñez Aboy (28), y detrás iban en otros automóviles Nicolás Laitano (29) y Lucas Alan Pechin (29). Los tres estaban alcoholizados. En un primer momento se habló de una picada, aunque luego trascendió que habría existido una discusión previa, que derivó en la persecución.
A fines de febrero, la Justicia confirmó la carátula como "Homicidio simple con dolo eventual”, y denegó la eximición de prisión de Núñez Aboy (tal como lo había aceptado en juez Esteban Rosignoli), pero su abogado presentó una nueva apelación. El caso pasó de esa manera al Tribunal de Casación.
Pocos días después del accidente, Núñez Aboy, oriundo de Luján, abandonó el departamento de Recoleta en el que vivía. Por su parte, Laitano y Pechin –ambos vecinos de Olivos- mantienen un perfil bajo. Todos esperan el juicio en libertad.
El dato
Por el momento, los responsables del accidente se encuentran en libertad, a la espera del fallo de Casasión.