El 25 de marzo es la fiesta de la Anunciación. Ayer la Iglesia celebró el Día del Niño por Nacer.
Emilia Kaczorowska nos dice…
Conozcamos a Emilia Kaczorowska. Siempre tenía su salud frágil, vivía una situación económica difícil.
La Primera Guerra Mundial agravaba la situación de su familia. El hambre, el caos y la carencia de los recursos más elementales agobiaba la gente. El temor e incertidumbre invadían los corazones de todos los habitantes de Polonia.
Emilia y Karol eran muy jóvenes cuando se casaron. Por las diversas necesidades, el joven matrimonio se fue a vivir lejos de sus familiares, donde no conocían a nadie.
Al poco tiempo Dios los bendice con el nacimiento de su primogénito, Edmundo; cuatro años más tarde nació una niña que murió a corta edad.
Catorce años después del nacimiento de Edmundo, este feliz y cristiano matrimonio recibe la buena noticia de estar esperando otro bebé. La sorpresa fue mucha dado que la salud de Emilia era muy delicada, padecía severos problemas renales y su corazón se debilitaba poco a poco debido a una afección congénita y ya estaba por cumplir los 41 años de edad. Los médicos le aconsejaban abortar.
Por aquella época no faltaron "yuyeros” que le ofrecieran esta opción. Pero a pesar de todo y como toda madre, como la tuya, ella intuía que ese embarazo era extraordinario y aseguraba que el niño iba a ser alguien especial.
Emilia tenía buenas razones para preocuparse por el futuro de ese bebé que estaba gestando, más que la suya. Pero esta madre, como las nuestras, optó por darle la vida a su hijo. Confió en Dios, y aceptó el desafío. Ella y su esposo sabían que Dios y la Virgen ayudarían a su hijo.
Así fue como este niño creció fuerte, estudió, se formó. Fue bautizado bajo el nombre de Karol. Y es cierto que a los nueve años se murió Emilia, su mamá, y a los 12 años, perdió a su hermano Edmundo (murió de escarlatina contagiado de una paciente). El 1941 falleció su papá, así pues, a los 21 años de edad quedaba solo en el mundo.
Sin embargo, ese presentimiento de Emilia durante su embarazo sería profético y gracias a la decisión de esta madre valiente tuvimos al PAPA JUAN PABLO II.
Vivan las mujeres que optan por la vida, con grandes sacrificios y respetando la dignidad del ser humano. Si estás leyendo esta historia es porque tus padres optaron por ti.
Matar a los indefensos no es un derecho, es brutalidad…
Optar por la vida es heroísmo. Haz lo como lo hicieron José y María (Mateo 1, 24) y tus padres.
FM Plaza 92.1.
Pueden escuchar los micros del padre Sayu, "Con Jesús y María mi vida es feliz”, lunes, miércoles y viernes a las 22, por FM Plaza 92.1. Correo: sajusvd@gmail.com