Vecinos alertaron a los bomberos por un principio de incendio en una vivienda en la que un golpe de tensión provocó un cortocircuito que, además, quemó electrodomésticos en esa y otras casas vecinas.
Televisores, heladeras, ruters, decodificadores y más aparatos electrónicos sufrieron la suba inesperada, que aseguran llegó a 380 voltios e hizo estragos en todo el barrio.
A los problemas por cortes de luz y baja tensión que provoca el servicio de Edenor, se le sumó el golpe de tensión que el último jueves sufrió la zona comprendida por la calle Silvio Braschi, entre Nazarre y Pelagio Luna.
Allí, fueron varias las casas que sufrieron consecuencias, sobre todo en las bombitas encendidas y electrodomésticos que estaban enchufados en ese momento.
La situación más grave ocurrió en la casa de Agustín y Laura, que se encontraban de viaje y habían dejado el lavarropas enchufado. Aunque no estaba funcionando, la corriente pasó por el circuito y al ser mucha la potencia, generó un corto que hizo prender fuego el aparato.
Por suerte, un vecino vio salir humo del lavadero de la casa y al ver que no había nadie llamó a los bomberos, que se vieron obligados a romper la puerta de ingreso y el techo para sofocar el incendio. El fuego consumió el lavarropas, secarropas y muebles que había en el lugar, además de afectar la mampostería y estructura.
Familiares de los moradores se acercaron a la vivienda para verificar los daños y se encontraron con que el golpe de tensión había afectado a una serie de electrodomésticos y artículos electrónicos, además de las lámparas que también se quemaron.
El Diario recorrió el barrio y encontró más vecinos que, si bien no sufrieron incendios ni hechos de la gravedad de Agustín y Laura, perdieron televisor, heladera y varias lámparas. Incluso en algunos casos, contaron que las lámparas no solo dejaron de funcionar, sino que explotaron como si alguien les hubiera pegado con algo.
"La verdad es que no estaba en casa y cuando volví intenté prender la tele y no funcionaba, me costó entender qué pasaba hasta que quise prender la luz de afuera y me di cuenta que se había quemado”, explicó Miguel, que agregó: "Al otro día me enteré lo de los vecinos y otra señora que me contó que se le quemó la heladera y tampoco sabía por qué”.
Los reclamos se fueron sumando y muchos de los frentistas, recién se enteraron de lo que había pasado al llegar a sus casas y encontrarse con que algunos electrodomésticos no funcionaban.
380
fue la tensión medida por los vecinos que provocó el incendio en una vivienda y quemó varios electrodomésticos y lámparas en el barrio.