"De mi Tierra” abrió sus puertas hace dos meses. Después de mucho tiempo analizándolo, Pablo Martínez y su esposa, Clarisa Bartolacci, decidieron cumplir un sueño que venía rondando en su cabeza: inaugurar su propio almacén de picadas.
Así, reformaron lo que era la casa de su abuelo y, lo que parecía una cuenta pendiente, terminó convirtiéndose en una realidad. Por el momento, el negocio está funcionando bien aunque "hay altibajos porque se nota la falta de plata en la calle”.
"Estamos contentos porque abrimos hace muy poquito pero ya tenemos una clientela fiel, que siempre vuelve y encima nos recomienda. Eso es importante, sobre todo de cara al futuro”, sostuvo el ex funcionario zuccarista.
Con experiencia como comerciante pero nunca en el rubro gastronómico, Martínez atiende su negocio de martes a domingos, a menos que las condiciones climáticas no ayuden: "tenemos una vereda que se presta para poner mesitas y que la gente disfruté ahí. Pero si el domingo el día está feo y no viene tanta gente, los lunes se abre igual”
El horario de atención es de 9 a 13 y de 17 a 21 los días de semana y "hasta que se vaya la última persona” los fines de semana.
Su mirada política
Con 20 años en política y larga trayectoria en la gestión de Humberto Zúccaro, Martínez considera que la función pública es muy desgastante ya que "siempre se reconocen más las falencias que las cosas que se hacen bien pero es una tarea que, de cualquier modo, también brinda muchas satisfacciones”.
Con respecto a la administración actual opinó que "el primer año es de prueba y uno tiene que tener la paciencia suficiente como para entender que el que viene de afuera se mete en un mundo que cree que puede conocer pero cuando entra se da cuenta que es totalmente distinto”. Además, señaló que "es más difícil cuando se tiene una visión más empresarial del tema como sucede en este caso”.
Por otra parte, más allá de enfatizar en que hay que darle tiempo a Ducoté para que demuestre lo que está haciendo, hizo hincapié en que después del décimo mes de gestión los vecinos deberían haber empezado a ver esbozos del proyecto por el cual resultó electo. En este sentido, dijo que "algunas cosas muy básicas, como por ejemplo cortar el pasto en la vía pública, no se están haciendo” pero asumió que "es lo que la gente eligió porque creyó que era superador a lo que veníamos haciendo”.
Asimismo subrayó que "siempre hay posibilidad dentro del gobierno de cambiar de rumbo si las cosas no están funcionando o si hay funcionarios que no supieron cumplir con las expectativas”.
Acerca de las próximas elecciones, destacó que no ve ningún candidato firme y que "el Concejo Deliberante ha dejado de ser un organismo con real peso porque está muy atado a las decisiones del Ejecutivo, entonces ser concejal es solo un escalón necesario para iniciar en la actividad política” y agregó que "sin menospreciar a nadie, creo que en muchos casos les falta preparación y conocer un poco más de qué se trata para poder representar correctamente a los vecinos”
No cierra las puertas
Consultado por El Diario por su retorno a la política indicó que "tengo 45 años, creo que todavía me queda tiempo para ejercer la función pública porque es algo que me gusta mucho”.