En la primera mitad del año, el Municipio anunció su decisión de extender la peatonal de la calle Rivadavia, convirtiéndola en un paseo de 700 metros de extensión, desde Tucumán hasta Moreno.
Sin embargo, el primer tramo iniciado (entre Independencia y Moreno) se está demorando más de lo previsto, hecho que genera preocupación en los comerciantes de esa cuadra.
Por ese motivo, los frentistas de Rivadavia al 900 enviarán hoy mismo una carta al Municipio (más un texto similar con destino a la Sociedad de Comerciantes), expresando su malestar al afirmar que la lentitud en los trabajos está ocasionando “profundos problemas económicos”.
En realidad, el término correcto sería semi-peatonalización, ya que se permitirá la circulación de un vehículo y la posibilidad de que se pueda estacionar en una de las manos. En su momento se anunció que la calzada sería de un material decorativo y a la vez rústico, mientras que la vereda más ancha tendrá bancos y árboles.
En este sentido, los comerciantes aseguraron que “hemos recibido con expectativa la decisión de modernizar nuestro centro comercial, bastante deteriorado y olvidado por muchos años, conocimos el proyecto y nos alegramos con el comienzo de las obras, pero también hemos observado la falta de coordinación en las tareas a realizar”.
Así, los vecinos se refirieron a “la rotura de las veredas, paso fundamental para que nuestros clientes accedan al lugar de atención”, destacando que los trabajos “ya datan de 90 días, cuando supuestamente el plazo completo de las obras no superaba los 60 días”.
A su vez, agregaron que en este lapso “hemos visto cómo se levantaron las veredas viejas, cómo se rellenó con hormigón y cómo se volvió a romper por la falta de coordinación en la disposición de las cañerías para el paso de los servicios. También es normal que las tareas diarias sean desarrolladas por entre tres y cinco personas quienes, por más buena predisposición que le pongan a la tarea, la misma se torna muy lenta”.
Paralizados
“Lo cierto es que nuestras finanzas han sido seriamente dañadas por estas obras –expresaron los comerciantes-. Estimábamos poder recuperar la normal circulación de público en el plazo previsto, pero el mismo ya fue superado en más de un mes y por lo visto nos espera un tiempo importante adicional”.
Por ello, esperan que “el Municipio pueda paliar esta situación comercial ya que la actividad se encuentra prácticamente suspendida desde el inicio de las obras”, pidiéndole colaboración a la Cámara para “instruir a quien corresponda para la organización y por consiguiente la celeridad en la terminación de ésta”.
Y expresaron: “Queremos y deseamos un crecimiento en nuestro centro olvidado, pero también necesitamos que el mismo no perjudique nuestras tareas, ya que vivimos de ello”.



