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NO OBTIENEN RESPUESTAS DEL MUNICIPIO

Pastizales y basural, a metros de la plaza

Se forma sobre la calle Battaglia, entre Lorenzo López y Bolívar. Se levantó un edificio pero el pasto tapó la vereda y se llenó de residuos. Los vecinos temen por la inseguridad.
Por Redacción Pilar a Diario 17 de enero de 2017 - 00:00
Aunque viven a solo tres cuadras de la plaza 12 de Octubre, los vecinos de la calle Battaglia, entre Lorenzo López y Bolívar, ya no saben a quién dirigir su reclamo de mejoras en uno de los tramos de esa cuadra algo más corta que lo habitual.
Es que desde que se empezó a construir un edificio que pasó a dominar la geografía de la zona cercana al cementerio comunal, esos 50 o 60 metros sobre Battaglia se han convertido en un obstáculo difícil de sortear.
Insólitamente, los dueños del lugar han dejado crecer los pastos de la vereda, ya no se puede transitar por la misma y al reparo del alto césped, se amontonan residuos de todo tipo. Eso no solo genera problemas estéticos sino que además ya ha empezado a convertirse en un posible foco infeccioso.
"Desde que ésta gente empezó con las obras es imposible caminar por la vereda de esa cuadra. Primero porque habían colocado unas maderas que tapiaban el lugar y ahora porque los pastos están muy altos, es inseguro y te podes encontrar con cualquier cosa”, sintetizó Manuel, vecino del lugar.
"Fundamentalmente para nosotros hay dos problemas: el de la seguridad y el de la mugre”, resumió Celia, vecina de la zona desde hace más de 35 años. "Los pastos están tan altos, los árboles tienen una copa importante y como no hay suficiente luz, el lugar es inseguro a toda hora del día pero especialmente de noche. Se puede esconder cualquiera tranquilamente que no lo ves”, describió.
Según relataron los vecinos a El Diario, "como nadie se hace cargo del corte de pasto desde hace mucho tiempo, se ha venido alto, mucha gente cree que es algo abandonado y viene expresamente a tirar sus residuos”. "Pero también yo he visto gente que baja del edificio, tira sus cosas y vuelve a subir, es increíble”, se indignó Manuel.

A simple vista
Una simple recorrida por la zona sirve para constatar la presencia de bolsas de residuos (muchas de ellas rotas por los perros con su contenido esparcido por varios metros a la redonda), botellas vacías, papeles de todo tipo y hasta un par de neumáticos.
"Aunque muchos no lo crean yo tengo temor, especialmente por la salud de los chicos. Es que de noche se ven ratas y mosquitos todo el día. Ya hemos llamado en reiteradas oportunidades a la Municipalidad y hasta ahora no hemos tenido respuestas”, contó Celia. "No hay mucho que hacer para solucionar el tema, principalmente cortar el pasto o intimar a que lo corten y mantener los focos de luz, ojalá lo hagan”, completó. 
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