La Unión de Docentes de la Provincia de Buenos Aires (Udocba) que conduce Miguel Díaz advirtió ayer que paralizará las tareas si no se incrementan los salarios de la actividad a 12.000 pesos y aseguró que los trabajadores del sector "están a 2.000 pesos de ser indigentes”.
Los docentes podrían ir al paro después de las vacaciones
El dirigente, alineado en la CGT Azopardo que conduce el camionero Hugo Moyano, señaló que la Udocba convocará a un paro general luego del receso invernal -como ya lo hizo el Frente Gremial Docente (FGD)- y subrayó que la gobernadora María Eugenia Vidal se comprometió a recibir al sindicato los primeros días de agosto.
Díaz reclamó la reapertura de las paritarias sectoriales y aseguró que "el gobierno provincial no tiene voluntad de arreglo”.
"Vidal se había comprometido a reabrir las paritarias si aumentaba la inflación proyectada (25 por ciento) y ya está en 42”, expresó el sindicalista, quien también reseñó que la gobernadora anunció que la próxima convocatoria será a principios de agosto.
Sin embargo, la Udocba se sumó a la amenaza de huelga realizada por algunos sindicatos que integran el Frente Gremial Docente.
Por último, Díaz aseguró que "los docentes están a 3.000 pesos de ser pobres y a 2.000 de ser indigentes” y sostuvo la necesidad de que los trabajadores del sector perciban "como mínimo” doce mil pesos para empezar a recomponer el salario.
12 mil
pesos es el salario mínimo que reclaman desde el sindicato Udocba.