Con el
espíritu de aquellos vecinos que levantaron sus casas ladrillo a ladrillo, el
herrero y escultor Nicolás Peral decidió homenajear a Villa Astolfi emplazando
para la posteridad una obra de su autoría: un letrero en la entrada a la
localidad por la ruta 25, similar al de tantos pueblos del interior.
"La
idea surgió hace aproximadamente dos años, le fui dando forma hasta definir qué
es lo que quería hacer y presenté el proyecto en el área de Cultura: allí me
apoyaron y ayudaron con los materiales, para realizar la obra”, expresó el
artista a El Diario. En algunas
semanas habrá una inauguración oficial, ya que recién se está terminando de
pintarla.
La obra
se construyó en la segunda mitad del año pasado y se terminó en diciembre.
Luego, con el cambio de gestión se hicieron los trámites para el emplazamiento
y la logística. "Hace un mes atrás –recordó- empezamos a hablar con la
interventora de Villa Astolfi (Carla Moriggia) y la gente de plazas para
organizarnos, y ya se hizo el emplazamiento”.
El
cartel mide 12 metros
de largo por 1,80 de alto, las letras son de durlock cementicio y está rodeado
por unos peones muy particulares, fabricados en hierro.
Identidad
Peral
tiene 34 años y se mudó a Astolfi cuando tenía apenas 5. Luego de un período
viviendo en Pilar, hace tres años regresó a la localidad. "En el barrio está la
casa donde crecí”, señala.
"Pensaba
en hacer obras para emplazar en espacios públicos en el resto del partido
–expresó el artista-, pero este proyecto en particular surgió cuando volví a
vivir a Villa Astolfi”. Allí lo inspiró "el tema de la construcción, ya que estaba
haciendo mi casa con mis manos. Es un poco lo que nos une a los vecinos, todos
somos un poco albañiles, herreros, carpinteros... De ahí surgió la idea la
construcción, de la pared de ladrillos. Esa cosa de construir el barrio, ayudándonos
entre nosotros”. Incluso recordó que cuando era chico "funcionaba un horno de ladrillos
en el barrio Pereyra”.
Durante
la creación, los vecinos más cercanos a su casa "preguntaban porque les llamaba
la atención. Cuando se emplazó la conocieron mejor: la primera reacción es de
sorpresa, luego se sacan fotos, agradecen, el recibimiento de la gente fue muy
cálido”.
Muchos
municipios del interior tienen sus grandes letreros, y Peral confirma que "quise
representar eso, cuando viajo siempre veo que los pueblos tienen su entrada con
cartel. Además, Astolfi se presta para esto en su entrada larga por ruta 25, es
muy de pueblo del interior, a algunos kilómetros de la ruta. Tiene una
idiosincrasia muy de pueblo”.