Un Paisa suelto en la Villa Verde

Yhan Carlos Mosquera llegó hace 2 años de Medellín con sueños de triunfar. Como en el fútbol, la vida le dio revancha y encontró en Abrojal a “su familia” en nuestro país. 

15 de mayo de 2016 - 00:00

POR MARTÍN ANTONIAZZI

El sueño de todo inmigrante es buscar prosperidad y encontrar el “triunfo” que por ahí no puede hallar en su país. Como miles de vidas en el mundo, la del colombiano Yhan Carlos Mosquera, futbolista de 21 años, parece haber encontrado en la Villa Verde su lugar en el mundo.
Hace 2 años emprendió desde su Medellín natal ese anhelo de triunfar en el fútbol. Pero su estadía en Argentina fue dura. Llegó a fines de 2014 ilusionado con el mensaje alentador de un empresario. Aunque el camino fue traicionero, porque después de probarse en varios clubes la suerte le fue esquiva. “Me probé en Independiente, en Santamarina de Tandil (Nacional B) y en Colegiales (Primera B), después de hacer la pretemporada, parecía que tenía todo arreglado. Pero a una semana del fichaje me dijeron que no me iban a tener en cuenta”, contó Yhanca.
El año pasado, mientras buscaba trabajo para mantener el alquiler del departamento, tuvo una chance en San Miguel (Primera C). Pero las pocas posibilidades de jugar lo dejaron sin club. Y surgió la chance de venir a Abrojal, el club de barrio de la Liga Escobarense. “En San Miguel, me hice amigo de Leonardo Monyo (compañero en Abrojal) y entonces me vine para acá. Estoy muy feliz de jugar en este club con estos grandes jugadores y en especial, grandes personas. Es un grupo espectacular”, agregó el delantero.
Su desembarcó en la Villa Verde fue en enero pasado y rápidamente se sumó a los entrenamientos para quedar en la consideración del cuerpo técnico encabezado por César Trejo.
Pero llegó sin nada a Pilar, porque el empresario que lo trajo, dueño del departamento que alquilaba, le quitó las llaves por falta de pago. Ahí comenzó a deambular por las casas de los amigos, hasta que Abrojal le dio brindó la piecita al lado del bufet para vivir hasta que encuentre un lugar donde alquilar en Pilar. 
El fútbol de la Liga Escobarense es amateur, por lo que Mosquera trabajó primero en una herrería y ahora labura de jardinero en los countries de la zona. “Hace una semana que estoy viviendo en el club. Me quedé sin nada. Mis compañeros son grandes personas y me ayudaron con ropa. El profe me consiguió una garrafa para cocinar. Les estoy agradecido a todos y en especial al presi (Darío Giménez) que me ayudaron en todo. Más allá de ser grandes jugadores, son grandes personas”, reflejó Yhanca su realidad.
“Cuando uno está en otro país siempre se siente solo. Estaba un poco bajoneado. Pero acá, con esa hinchada espectacular, con mis compañeros que son mis amigos, con el cuerpo técnico que me ayuda mucho, me siento en familia”, agregó el Paisa, como se los conoce a los nativos de Medellín.
“Pero son los sacrificios que hay que hacer en la vida, como dicen por ahí: ‘Sin sacrificio no hay victoria. El sacrifico de hoy será el éxito de mañana’”, afirmó con fe.
Mosquera ya tuvo la chance de jugar en Abrojal. Entró desde el banco y completó 50 minutos, donde marcó un gol (3-0 a Sportivo Escobar). El delantero, que se describe como “rápido, resistente, encarador y con buena definición” anotó para comenzar a ganarse la confianza de Trejo. “Me pide que meta diagonales, que busque desequilibrar por afuera y si tengo oportunidades de estar frente al arco, definirlas.”

“El técnico es una persona muy especial. El domingo pasé todo el día en su casa con su familia. La verdad que me trataron como uno más. Y el asado fue el mejor que he comido en Argentina. En Colombia no se come mucha carne, todas las comidas son a base de arroz, mezclado con fideos, porotos, lentejas”, contó.   

 

 

La Yapa
“Ya me contaron lo que significa jugar contra Atlético, así que lo estoy esperando con ansias. Sueño con hacerle un gol para dedicarse a la hinchada”.

 
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