Los médicos del Hospital Juan Cirilo Sanguinetti denunciaron que el último domingo por la tarde un paciente golpeó a un médico que intentó calmarlo al ver que estaba atacando al personal municipal. Acusan que no cuenta con personal de seguridad y apuntan a las malas condiciones de trabajo y la sobrecarga laboral.
El hecho ocurrió cerca de las 19 cuando el paciente, según contaron quienes estaban trabajando en el lugar, estaba siendo atendido y exigió que le dedicaran mayor importancia a su problema y no la recibía. Enfurecido, el hombre comenzó a golpear a quienes tenía a su alrededor y el médico de terapia intensiva salió a intentar calmarlo y fue víctima de la ira.
“El malestar y la disconformidad son tremendos, ya lo dijo el concejal Liberé (Daniel) que ellos no pueden andar por los barrios por los insultos que reciben y acá se traduce en que la gente siente que no puede esperar tres horas y es lógico”, explicó la doctora Mirta Ortega Sanz.
La mujer que fue candidata a intendenta y concejal, además de ser referente gremial de CICOP, denunció que no cuentan con personal de seguridad. “La noche anterior, el médico agredido había advertido a las autoridades que no había personal policial”, explicó la médica, que aseguró: “ya habíamos escuchado que no trabajarían los domingos por falta de pago”.
Según relató Ortega Sanz, durante la mañana del domingo, pusieron a colaborar a empleados municipales, pero no personal de seguridad, “quienes también fueron víctimas de la agresión”, remarcó.
Enojo
Segú remarcó Ortega Sanz, las autoridades municipales están “empecinadas” en que dos médicos clínicos pueden atender la guardia y lanzó: “ingresan cuatro pacientes por minuto” y remarcó: “es lógico que se acumulen, haya retrasos y enojos”.
Al mismo tiempo, contó que en la guardia del jueves último, le dieron de comer comida en mal estado, “con olor y sabor ácido”, explicó.
En ese sentido, explicó que tras atender sin parar con sobrecarga de trabajo y sin comer, decidieron pedir comida a una rotisería y pasadas las 15 se tomaron 20 minutos para almorzar.
“Se acumuló gente. Primero nos exigieron, pero vieron que era justo que comamos algo, entonces el director, subdirectora y coordinador de guardias se pusieron a atender”, contó la médica y reclamó: “pero atendían y le decían a la gente que habíamos parado a comer y que no atendíamos, generando más crispación”.
“Este es el sistema de Malvinas Argentinas, el de no cuidar a los profesionales, y es el que no queremos en Pilar”.
MIRTA ORTEGA SANZ.