Vecinos y comerciantes de Manuel Alberti comenzaron una campaña solidaria para que familias alcanzadas por la pobreza puedan tener un plato de comida o al menos los más chicos no pasen el día con la panza vacía.
“Hay muchos chicos pidiendo en la calle acá en Alberti”, contó a El Diario César González, dueño del Maxikiosco ubicado en la esquina de Pailette y Santa Rita, donde a raíz de esta situación, decidió instalar una heladera en la vereda, donde coloca comida y alimentos para que la gente pueda retirar.
“Nosotros sabemos lo que es el hambre. Cuando era chico pasé por esa situación y si bien hoy mi situación no es la mejor, ayudo con lo que puedo”, explicó el comerciante.
Junto a su mujer, Cintia, y su hijo mayor Rodrigo, llevan adelante esta idea solidaria. “Anoche hice un guiso y cociné de más para que quede y lo pusimos en bandejas. Hubo chicos que esperaron hasta que hubo algo en la heladera y se sentaron a comer en la vereda”, explicó César y remarcó: “Hoy fui a pedir una olla más grande a una iglesia para que alcance para más personas, voy a hacer un puchero para mi familia y para poner varias porciones en la heladera”.
De a poco la intención con la que se inició la heladera solidaria, comienza a tener frutos: “Hoy vinieron unos chicos del colegio del padre Tomás (María Madre Nuestra) y preguntaron si podían dejar en la heladera unos sándwiches de milanesa”, contó Cintia.
El matrimonio contó que una familia se llevó productos y condimentos para preparar un guiso y que luego, cuando ya no quedaba nada, apareció un hombre que contó que se había quedado sin trabajo, con nueve hijos para alimentar.
“Ya no había nada, porque así como llega, la comida se va”, explicó César y agregó: “El hombre lloraba y le dimos algunos productos del negocio para que los chicos comieran”.
Al mismo tiempo, dijo que conmueve escuchar a los chicos cuando se acercan y piden “algo vencido para comer” con total naturalidad: “La gente tira la comida, no la da y la verdad que no está bien que sea así y sea normal que los chicos coman alimentos en mal estado”.
Si bien hubo buena respuesta de la gente, también aparecieron las avivadas de gente que tiene para comer, pero en un acto egoísta vació la heladera: “Estamos buscando un mejor lugar porque estamos todo el tiempo pendientes de controlar que estas cosas no pasen”, explicó Cintia.
Colaboración
Quienes quieran colaborar y acercar comida hecha o productos pueden hacerlo a la “Heladera Solidaria”, Pailette y Santa Rita o comunicándose a través del Facebook de Rodrigo González.